27 jul. 2010

Sueños retorcidos - ¿Crees en los cuentos de hadas?

Disclaimer: La familia Cullen, Denalí & Vulturi pertenece a Stephenie Meyer; el resto es mío.
Summary: Secuela de Encuentro de Ensueño —Los sueños son como la realidad, se retuercen cuando crees tenerlos controlados. La vida de Mary se ha vuelto un embrollo desde que aparecieron los vampiros. Edward/OC.






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¿Crees en los cuentos de hadas?
«Creer no es malo, lo es dejar de creer… en la realidad»


Otro día que amanece y otra esperanza derribada al abrir los ojos; tampoco Edward había llegado hoy. Suspiré derrotada y me alisté para la escuela. No tenía otra opción.
—Vamos al cine mañana —dijo Vanessa emocionada, al mejor estilo Alice.
¿Qué vamos a ver? —pregunté distraída sacando mi cuaderno de matemáticas.
—El aprendiz de vampiro —dijo Carlos rayando con un marcador la última hoja de su cuaderno.
— ¿No hay otra? —pregunté tratando de no parecer afectada.
—Oh vamos, no me digas que le tienes miedo a los vampiros —el gesto de Carlos era el de "di que sí y te obligaré a verla, di que no y no veo el problema".
—No…
—Entonces, no veo el problema —era tan predecible.
—…Pero prefiero ver otra cosa.
—Algo como… ¿Mi pequeño pony? —preguntó Vanessa irónica.
—Suena bien —me encogí de hombros y luego solté una risita irónica.
—Aprendiz de vampiro, mañana a las cuatro —dijo Carlos en un susurro mientras el profesor entraba y borraba la pizarra.
No me pude concentrar en nada de la clase, mientras el profesor escribía ecuaciones que ocupaban todo el pizarrón, yo miraba si mi teléfono daba alguna señal de Edward, dibujaba corazones con una "M" y una "E" adentro y me preguntaba en qué momento me había vuelto tan infantil.
La campana sonó e inmediatamente salí del salón, fue el único sonido que capté en toda la clase.
—Estaba pensando… —mascullé tratando aparentar que no me importaba si me escuchaban o no —que tal vez debería invitar a alguien al baile —me encogí de hombros y me senté en nuestra habitual mesa de la cafetería.
—Invitar —reflexionó Carlos agregando un "hum" mientras movía la boca de un lado a otro —. Suena prometedor, ¿a quién invitarás?
—A alguien que no se lo tome en serio —di una vuelta con la mirada a la cafetería —podría ser… Emilio —solté intencionalmente. Si Emilio les parecía aceptable, cualquiera les parecería.
—Emilio gustaba de ti —Carlos torció el gesto —. Tú gustabas de él.
—Ustedes tuvieron algo —me espetó Vanessa —. ¡Cómo dices que no se lo va a tomar en serio! —juraría que le iba a dar un tic nervioso.
—Sólo probaba un punto, no es necesario que me regañen.
—No… espera —Carlos se quedó mirando a Emilio —podrías hacer que Eduardo se pusiera de los nervios —agregó una sonrisa pícara al final que era imposible de rechazar como incitativa.
—Edward —aclaré —no sabe nada sobre Emilio.
—Hasta ahora —Carlos rodó los ojos —. Mary, apenas sepa que vas al baile con otro le investigará la vida entera, el tipo tiene dinero, se le nota, contratará a la CIA si hace falta… —enarcó las cejas.
—Sí… eso si se entera.
— ¿No se lo dirás? —Vanessa parecía alarmada.
—Vane, ni siquiera sé si habrá vuelto a la ciudad.
—Tiene que volver, ¿qué se ha creído?
— ¿Quieres llamarlo y decírselo?
— ¿Insinúas que no me atrevería? —su mirada era desafiante.
—No —mascullé —no necesito que se metan —recalqué el plural porque las intenciones de la mirada de Carlos no eran muy distintas —. Volverá. Tiene que volver.
Esa tarde caminé hasta el edificio de Edward, afuera del edificio se encontraba Eleazar Denalí —quien ya me conocía.
—Hola Señorita Mary —siempre era muy educado —. ¿Qué la trae por aquí? Los Cullen siguen de cacería.
—Lo sé, sólo quería… ¿no sabe usted cuándo volverán?
—Deberían volver mañana, de hecho los esperábamos esta mañana, sus expediciones generalmente tardan cuatro días a lo mucho.
—Oh, entonces ya deberían estar por venir —mascullé bajando la mirada.
—Eso esperamos —dijo Eleazar encogiéndose de hombros.
Me di la vuelta de regreso a mi casa tras darle las gracias al amable vampiro. Di dos pasos y una nueva idea me vino a la mente, me volví y miré a Eleazar.
— ¿Está Tanya? —pregunté como si fuese mi amiga desde siempre.
—Claro —me aseguró él —. Toma la llave, vivimos en el piso cinco —tomé la llave y me asombré de la confianza que él hombre me tenía.
—Ah… gracias —mascullé —. Pero, no sé, ¿no les sorprenderé si entro sin llamar?
—No te preocupes, todos tenemos llave de todos los apartamentos.
Entonces tiene de los Cullen. Fue el único pensamiento que pasó por mi cabeza.
—De hecho, varios apartamentos usan la misma llave, los de amigos muy cercanos —. ¿Estaba el hombre insinuándome que esa llave abría el apartamento Cullen? ¿Y qué demonios haría yo en su apartamento?
—Oh, a eso le llamo amistad. Mi mejor amiga sólo tiene mi contraseña del Messenger —sonreí.
—Tenemos muchos más años conociéndonos —afirmó él con una media sonrisa.
Entré al edificio cuya puerta estaba medio abierta. Con un poco de miedo caminé por el pasillo largo que llevaba hasta los ascensores. Estar ahí me traía recuerdos frescos de Edward, del día de mi cumpleaños, ¿por qué me estaba torturando a mí misma de esa manera?
Llamé al ascensor y me apoyé de la pared a esperarlo. Ya que casi nadie lo usaba, era probable que llegara pronto, pero la sensación de la pared fría parecía calmarme. El ascensor se abrió haciendo un ruido parecido a una campanilla, me removí incómoda porque me recordó a una película de terror. Miré a ambos lados y entré al ascensor luego de tragar en seco, ¿qué era lo que iba a hacer ahí?
Marqué el botón que indicaba el piso 5 e inmediatamente cuando se cerró el ascensor maqué el botón de la planta baja. El ascensor se abrió en el piso 5 con esa campanilla macabra como sonido, esperé a que se volviera a cerrar y no respiré hasta que lo hizo.
Salí corriendo cuando llegué a la planta baja, le entregué la llave a Eleazar mascullando un «gracias» y corrí hasta llegar a mi edificio. Subí por las escaleras en un intento de descargar frustración, rabia, tristeza, lo que fuera. Entré a mi casa sin fijarme quién estaba y enterrándome en mi cama comencé a llorar desesperadamente.
..
— ¿Hiciste la tarea de matemática? —me preguntó Carlos antes de saludarme.
—Ah… sí —no había dormido nada pensando que tal vez Edward llegaría durante la noche, pero no.
—Préstamela —suplicó. Saqué mi cuaderno y se lo di —. ¿Estás bien?
—Sí, claro —mascullé. Mi mirada andaba por todo el pasillo.
—Edward no estudia aquí.
Volteé a mirarlo.
—Wow, te aprendiste su nombre, debería darte una galleta o algo así.
—La tarea de matemáticas me viene bien —sonrió y se fue a sentar para poder copiar los ejercicios.
Me erguí y respiré profundo.
Tengo que hacerlo. Pensé. Si no lo hago, me arrepentiré siempre…o no.
—Hola Emilio —él me miró mientras cerraba su casillero.
— ¿Se te perdió algo? —era demasiado extraño que lo saludara y lo sabía. Me comencé a reír como si hubiese sido un gran chiste.
—Yo… —la pena estaba a punto de adueñarse de mí, sentía como el calor subía a mis mejillas —sólo… quería saber si venías con alguien al baile.
—Ah… yo… esto —era obvio que en algún momento habíamos significado algo el uno para el otro, ver su reacción me hizo pensar que después de todo esto había sido mala idea —. No, pensaba invitar a Adriana, pero la verdad no quiero ir con ella —se encogió de hombros.
— ¿Preferirías ir conmigo? —mordí mi labio inferior. No sabía si en un intento de seducirlo o como pura muestra de mi nerviosismo.
—Claro Mery —como me solía llamar —. Por los viejos tiempos —alzó su mano como si tuviera una copa, lo imité y las chocamos como en un brindis.
—Gracias —traté de sonar lo más amistosa posible.
—Es un placer —me sonrió y se agachó para darme un beso en la mejilla. Él no contaba con que en el último año yo había crecido y el inocente beso de amistad acabó siendo un roce en los labios. Emilio se retiró rápido —. Lo siento, Mery…
Tranquilo, sé que no fue intencional —como tampoco lo eran las mariposas flotando en mi estómago.
Cada uno caminó hacia un lado distinto, y en cuanto me di la vuelta me di cuenta de que me estaba ahogando en un pozo.
..
— ¿Cree en los cuentos de hadas? —le preguntó mi profesora de literatura a Vanessa. El tono de la pregunta implicaba que tu respuesta debía ser un «no» rotundo.
—Claro —Vanessa siempre se había caracterizado por ser la enamoradiza del salón —. Quien inventó La Cenicienta tuvo un gran amor y lo escribió para que trascendiera.
—Señorita Méndez —apoyó las manos en el pupitre—. La Cenicienta de Disney no es la historia original. La verdadera fue creada por los Hermanos Grimm y créame que la historia no es tan bonita como la pintan.
—María —la profesora me miró desde su puesto hasta el fondo del salón —. ¿Cree usted en los cuentos de hadas?
—Yo… —No profesora, creo en los de vampiros —yo diría… —recorrí el salón con la mirada y un segundo después me arrepentí, los únicos ojos que me miraban curiosos eran un par verde bosque: los de Emilio —…que sí —la profesora me miró como si me quisiera enterrar viva —…y pienso que nadie puede criticar las creencias de otro, es como acusar a un judío de que no crea en Jesús. Los cuentos de hadas se hicieron para los niños, pero a medida que crecemos los podemos adaptar a nuestra vida… a lo que somos —o nos convertiremos —y ver como ellos en realidad tienen algo de realidad.
—Justo la respuesta que esperaba —rodé los ojos cuando estuve segura de que no me veía. Esa era su frase típica para cuando la respuesta la sacaba de sus casillas y era "precisamente lo que no esperaba".
Regresé la vista a mi cuaderno y miré los corazones que había dibujado el otro día. «M & E» Y quise golpearme cuando al ver esa «E» la asocié con el chico de ojos verdes que aún me miraba de reojo.
..
—Emilio te estuvo mirando toda la clase de literatura —me dijo Vanessa cuando estábamos comprando las entradas para el cine.
—Y de matemáticas —añadió Carlos enarcando las cejas.
—También en química —dijo Luis, quien yo no sabía estaba invitado y no estudiaba con nosotros. Vanessa le dio un golpecito en el pecho para que se callara.
—Ya cállense —dije sintiendo de nuevo el calor en mis mejillas.
—Espera un momento… ¿Lo invitaste? —la cara de Carlos no tenía precio.
—Sí —mascullé apenas.
—Pero le dijiste que era como amigos —torcí el gesto. No pensé que decirlo fuera necesario —. No le dijiste… ¡Mary! ¿Cómo? El pobre debe creer que van a volver o algo.
—Pero él dijo y lo cito: «Por los buenos tiempos»
Carlos rodó los ojos.
—Déjalo. Yo le diré algo para que caiga a la tierra.
—Creo que están exagerando. Él terminó conmigo… es obvio que no piensa nada de lo que ustedes creen.
Los tres se quedaron en silencio y fue Amanda —invitada que no sabía iría y su presencia era indeseada —quien habló:
—Claro, entonces ese beso que se dieron no cuenta para nada —me quedé fría y las miradas de Carlos y Vanessa parecieron acribillarme.
Me jalaron hasta que nos sentamos en una heladería.
— ¿Se besaron? —preguntó Carlos.
— ¿Quién te dijo? —pregunté a Amanda con rabia. Un día de estos la mataría.
—No puedo revelar mis fuentes —siseó. Carlos se le quedó mirando.
Solté un largo suspiro.
—Habla ya —me espetó Vanessa.
—Fue un accidente… confusión de movimientos, eso es todo. Relájense.
—En los accidentes hay culpables —dijo Luis con seriedad.
—Él —dije encogiéndome de hombros.
—María Josefina Esperanza Carmensa Ermenegilda —estaba a punto de reírme. Era como gas de la risa para mí cuando Vanessa se ponía a inventar nombres de la nada, pero el mundo entero se detuvo para mí. El cuento de hadas cobró forma y el hada madrina era la salida al cine.

Y ustedes, ¿creen en los cuentos de hadas?
RobinW

3 comentarios:

  1. MUERO CON ESE EMILIO!! que lindooooo!! jajaja que chulo el besitoo!!! jajajaj!! me encanta el rumbo que esta tomando la historia....

    ¿que le pasa a edward, por que se tarda tanto?
    seguire leyendote! besos!

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  2. creo queeeeeee...sip..!!! en realidad no lo see...me gustan son hermosos, son tienross...osea nada de lo que la vida real es.!!
    pero buenooo...a quien no le gustaria terminar con la perosna que mas ama en el mundoo.!! y que sea todo color de rosass..!!
    yo si desearia que me ocurriera algo de lo que pasa en los cuentos de hadass..!!!
    muy buen capitulo..
    aunque me esta poniendo nerviosa el hecho de porque edward no vuelveeee..!!!

    espero el proximo capitulo..!!
    besos enormes..!!

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  3. wiiii!!!! Lindo capitulo!!!
    Kisiera un amor como el de vanessa ♥♥♥

    Yo tambn estoy nerviosa por el retardo de Edward :S

    Muxa suerte nena, esperare el otro capi!!!

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Robin Wolfe