28 jul. 2010

El último fénix - Epílogo: Estaré ahí para ti

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.
Summary: Jacob fue el mejor amigo de Bella cuando Edward se fue, sin embargo, Bella elige a Edward y hace un pacto con Jacob: verse y entregarse su amor cada 13 de febrero.

Epílogo: Estaré ahí para ti

I.

¿Qué significa amar a alguien de verdad? Significa que aceptarás a esa persona con todos sus defectos, no te importara si fuma, si te engaña, si te engañó. Significa sí, que sacrificarías tu felicidad por la de ella, como un día intenté hacer sin saber que podría matarnos en el intento. Significa que estarás en la noche vigilando sus sueños, aunque sepas que otro ocupa sus pensamientos. Significa que besarás sus labios llenos de nicotina. Significa que tomarás su mano aunque ella haya recorrido el abdomen de otro hombre. Porque la amas, y tus sentimientos no cambiarán por mucho que lo intentes. Por eso sé que te sigue amando, y tomará mucho para que eso cambie, pero aún así, quiero que sepas, que si con alguien quisiera perder esta batalla, es contigo.
Gracias por mantenerla con vida y recoger las cenizas, volverlas a encender y dejarme a mí el trabajo de avivar el fuego cuando parecía tocado por el hielo. Porque hasta la más quemada ceniza, vuelve a renacer, como el fénix.
Con respeto,
Edward Cullen.
Repasó las letras escritas con tinta de una pluma fina y se dio cuenta que él nunca amo a Bella de verdad. Porque el amor de verdad no conoce barreras y el amor de verdad acepta, perdona y olvida. Y cada noche del 13 de febrero él lloraba en silencio mientras en su corazón se hacía un agujero, porque ella no lo eligió a él, y se dio cuenta de cuánto aquello le dolió. Porque si él hubiese amado a Bella de verdad, hubiese hecho hasta lo imposible por olvidarla y dejarla ser feliz. Pero no. Porque en el fondo de su corazón, Bella debía pagar —no de una forma cruel o macabra —, por haberle quitado noches de sueño, besos de miel, y abrazos de seda. Porque en el fondo, él siempre pensó que Bella lo había dejado de amar.



II.

—Quisiera hablar contigo sobre algo…
Lizzie lo miró extrañada. Suspiró.
—Es sobre Bella —murmuró él sintiendo que el mundo iba resbalándose de sus hombros. —Solíamos vernos… hace un tiempo, mientras estábamos tú y yo.
—¿A ti se refería ella, en el artículo de periódico?
—¿Qué artículo?
—Sobre amar de verdad. Salió en el Times, hoy.
—Liz…
—No digas que lo sientes si no lo haces.
—Pero sí lo siento. Jamás debí engañarte, te mereces todo de mí. No una parte insignificante. Y estoy dispuesto a dártela y si aún me amas, me encantaría que fueras mi esposa —sacó una pequeña caja del bolsillo y ella colocó una mano sobre ella. Negó con la cabeza y a Jacob se le heló el corazón. Lo entendía. Por supuesto que lo entendía—.
—Claro que quiero ser tu esposa, Jacob, pero no quiero un anillo que lo confirme. Soy tu novia, tu…prometida, pero no quiero esto —apretó la caja que contenía el anillo y se lo retiró a Jacob de las manos, lo colocó sobre la cama y se acercó para besar a su prometido susurrando sobre sus labios: —No necesito que me compres, necesito que me ames.



III.

Buscó el New York Times en todos los kioscos de regreso a su casa. Le costó encontrarlo y supuso que el artículo de Bella era un real éxito y que todos lo querían leer. Cuando lo encontró, le pesaba en el brazo por el deseo inmenso que tenía de leerlo. Necesitaba saber qué decía Bella. Y al mismo tiempo deseaba que no tuviera nada que ver con él.
No lloró como se imagino que lo haría al leer las primeras líneas. Pero sí se conmovió y se le arrugó el corazón. Las palabras de Bella confirmaban lo que había pensado al leer la nota de Edward. Él nunca amo de verdad a Bella, porque nunca ofreció su felicidad entera por ella. No dejó que él la abandonara sino que la ató a él como una esclava. La hizo depender de sus besos y caricias y por último, la quiso.
Y al leer las últimas palabras se preguntó por qué Bella se arrepentía de casarse. Podría jamás saberlo, pero esa era la opción fácil, porque a pesar de todo, muy a pesar de su charla del día anterior y de cómo las cosas terminaron entre los dos, algo le dijo nunca la perderás. Porque antes de ser su novia, mucho antes de ser su amante, semanas antes de ese primer beso, de ese corazón roto y de esa primera vez, ellos fueron amigos, no sólo eso, mejores amigos.








IV.

—¿Aló?
—¿Cuál es tu mayor remordimiento?
—No haberme dado cuenta que no se puede amar a dos, y que nunca te amé más que como un amigo.
—¿Y qué hay de ese error que llevas tatuado en un anillo? Mira, le acabo de proponer matrimonio a Liz, y no quiero decir eso nunca.
Se rió bajito y se sonrojó.
—Es un error porque lo hice apresurada, pensando que así te olvidaría, cuando ni siquiera me propuse hacerlo. Te prometí una cita una vez al año con el único propósito de no olvidarte, cuando sabía que a ti nunca te perdería.
—Lindo. ¿Le contaste?
—Todo lo que pude —suspiró Bella sonriendo.
—Entonces serás mi padrino de bodas ¿no?
—Oye, ¿para qué son las amigas?
Y estuvieron largas horas al teléfono, sin morderse los labios preguntándose por qué solo podían escuchar la voz del otro, o jadeando imaginándose recorriendo el cuerpo del otro. Conversaron como amigos, como lo que son.

V.



—Quisiera agradecerles a todos por venir a celebrar con nosotros —anunció Rosalie con una sonrisa tierna en su rostro.
—Su presencia nos recuerda que día a día aprendemos a amar a nuevas personas, pero que el amor verdadero existe y lo podemos encontrar. He aquí mis ex novias y mi hermosa esposa. Y todos podemos estar juntos, porque amar de verdad significa que podemos convivir con los errores y defectos del otro.
—Y que podemos entregar nuestra felicidad por la de él —ella sonrió de nuevo y Emmett no desaprovechó la oportunidad para besarla. Al separarse, alzaron sus copas y al unísono se escuchó: —Por los novios.
Bella sonrió y alzó la copa por ellos. Edward la abrazó por la cadera y besó su cabello.
—Hoy sólo se le permite ser romántico a los novios —dijo Jacob en tono alegre llevando a Lizzie de la mano hacia Edward y Bella.
—Vaya, no leí esa norma en la entrada —bromeó Edward con él.
—Quiero que conozcan a Lizzie, mi prometida —anunció Jacob con el orgullo marcado en cada letra.
Se presentaron y se quedaron hablando más de lo que cualquiera se hubiese imaginado. Porque amar de verdad también se aplica en la amistad, y tus errores y los de ella son parte del día a día, y todo lo que vivieron juntos, jamás jamás se olvida.

Espero les gustara, gracias por su apoyo.
El nuevo longfic que tengo es la secuela de Encuentro de Ensueño, así que pueden pasar y estaré encantada lo lean :D
RobinW

2 comentarios:

  1. :O! lo ame sinceramente; te quedo hermosamente precioso, y es verdad eso significa amar, me gusto tanto el texto que lo imprimí; precioso simplemente, y aunque no me guste que halla terminado este hermoso fic me encanto como termino, todos quedaron bien, LO AME; gracias por publicar :D
    Besos
    Att: Gelly

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  2. la verdad me quede heladaaaa..!!!
    nunca pense que fuera a tener este finall...asi de esta forma...todos juntos...en buenos terminoss..1!!
    de verdad me gusto muchisimooo...cada capitulo...cada palabraaa..!!!
    cada sentimiento,cada emocion,....lagrimas calleron de mis ojos....en serio senti cada palabra q escribias..!!!
    lo ameeeeee...muchas gracias x compartilo con nosotras..!!!

    besos enormes..!!!

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Robin Wolfe