1 jun. 2010

Encuentro de Ensueño - Historia Perdida

Disclaimer: La familia Cullen, Denalí y Vulturi pertenecen a Stephenie Meyer. 



7
Historia Perdida



Vanessa me atacaba con preguntas mientras yo me apuraba a cambiarme de ropa.




—Saca algún cuaderno para disimular.



Vanessa comenzó a buscar en su bolso, sacó uno y tomó uno de los de mi cuarto, los abrió en una página llena y colocó lápices encima. Eso era genial de Vanessa, como ella le había mentido millones de veces a su mamá para verse con su novio, ya tenía todo planeado en su mente. 





Oí cuando el ascensor se abrió y me apresuré a esconder el vestido en el fondo del closet nuevamente. Aún me quedaba maquillaje, tome una toallita húmeda mientras la cerradura comenzaba a moverse, los nervios no me dejaban actuar normal. 


Quité todo el maquillaje y me coloqué el cuaderno sobre las piernas





—Actúa natural —me recordó mi amiga.


—Okey —respiré y comenzamos a reírnos naturalmente. Mis padres no se iban a creer que estuviésemos mega concentradas en los deberes. 


—¿No tenían tarea? —dijo mi papá apoyado en el marco de la puerta. 

—Estamos en eso— dijimos a la vez causando que nos riéramos más. 

—Sigan en eso.





Mi madre entró a mi cuarto y saludó a Vanessa.





—Les compre unos pasteles —colocó una bandeja en el suelo junto a nosotras.


—Gracias —dije mientras ambos salían de mi habitación. 


Tomé uno de los pasteles y comencé a engullirlo, como era lógico, los Cullen no me habían ofrecido comida, después de todo, ellos no aparentaban ser humanos porque salían muy poco de su casa, y aunque salieran, al parecer no tenían que aparentar con sus vecinos ¿qué clase de vecinos tenían los Cullen? La duda me llenó la mente por un momento y me puse a pensar en las alternativas: tal vez las Denalí o incluso los Vulturi, aunque aquello no tenía mucha lógica tomando en cuenta que ellos habían salido a flote en nuestra conversación. Podía plantearme mil teorías y aún así, no saber la verdad, al menos hasta hacer a Edward confesar ¿Sería posible que sus vecinos fueran...


—¿No piensas contarme nada? —inquirió Vanessa sacándome de mis pensamientos.
—Ah, sí... sorry. Me quedé pensando.
—¿Qué tal?
—Fue genial. —dije alegre.
—¿Cómo es su familia? ¿O estaban solos? —hizo una cara pícara.
—No. Toda su familia estaba ahí —abrió la boca sorprendida y exageradamente —son muy simpáticos, ya sabes Carlisle, Esme que es un amor. Y claro Alice —me reí — es tan loca...
—Ya va —dijo Vanessa mostrando su palma en señal de “stop”.
—¿Qué? —inquirí extrañada.
—¿Por qué yo debería saberme los nombres de todos ellos? —dijo jugando con sus cejas.
—Ah...tú...bueno...—no sabía qué decir, había estado hablando como si Vanessa conociera a los Cullen tan bien como yo...lo que me hizo pensar, ¿Vanessa no había leído los libros? Entonces me imaginé una escena ilógica: “este es mi novio, Edward Cullen” y todos riéndose pensando que me volví loca y que llamo a mi novio como el vampiro de un libro...cuando en realidad ¡ÉL ES ESE VAMPIRO! Mi cabeza comenzó a dar vueltas, me podrían internar en un manicomio, o mi madre se conformaría con enviarme a terapia a diario. Tragué saliva, aterrada —no deberías —sonreí...es que son tan amables, que bueno...siento que los conozco de hace mucho —dije tratando de parecer lo más sincera posible.
 —Claro. Me alegro que te simpatizaran.
—Sí, sólo les molestó un poco que mis padres no supieran. Si mis papás fueran...como ellos —. Dije en un suspiro.
—Si los míos fueran como ellos —añadió Vanessa en otro suspiro. —y hablando de ellos —rodó los ojos y tomó su celular que estaba vibrando y encendiendo luces —¿Sí? Ya, voy bajando...
—¿Llegaron?
—Sí. Qué asco. Mañana me cuentas más
—Claro, gracias por todo Ness…a —sonreí.

Acompañé a Vanessa, cuando me di cuenta que ya la noche estaba comenzando a caer, me quedé unos minutos observando el crepúsculo y subí de nuevo a mi casa.

Mi mamá y mi papá parecían de buen humor y se ahorraron las preguntas, les dije que me faltaba terminar algo de la tarea, así que me fui a mi cuarto.

Mi hermana llegó unos minutos después, me debatía entre contarle sobre mi escapada y todo lo que ella había implicado o no. Mi hermana, era mi mejor amiga, pero me daba miedo muchas veces contarle secretos tan valiosos, porque no sabía la forma exacta de hacerlo. Decidí que tendría tiempo para hacerlo, pero no quería esperar demasiado, ya que ella era muchos más confiable que Vanessa y podía contar con ella si necesitaba otra escapada.

Terminé mi tarea por primera vez en todo el año. Me asomé a la ventana para ver si por casualidad Edward estaba esperando a que yo la abriera: no estaba. La abrí, por si las dudas y porque estaba haciendo un calor del infierno mismo.

Cené con mi familia, todo parecía bastante normal. Me sentía feliz de que por primera vez no hubiese sido descubierta en una mentira. Yo era especialmente mala para mentir, por suerte conté con una agente especializada en el asunto.

Cuando regresé a mi habitación, decidí buscar “Crepúsculo”, quería leerme el capítulo en el que Bella va a casa de los Cullen, me sentía extrañada aún por la amabilidad de Rosalie, y quería asegurarme de haber leído bien.

Fui a mi sección especial, donde tenía mis cuatro preciados libros, un cuaderno de notas y una carta que me había dado un chico, que claro está, hoy no significaba nada para mí...pero mis libros no estaban ahí. Mi corazón comenzó a palpitar, histérico, como queriendo escapar de mi pecho y asegurarse por sí mismo de que los libros no estaban. Traté de respirar acompasadamente: inhala, exhala, me repetía mentalmente, esto me ayudaba a recordar el proceso que debía realizar y a mantener mi mente ocupada en algo.

Fui a la ventana, tomé aire del exterior, y miré a todas partes, deseaba con ansias que Edward apareciera, ¿él me había devuelto los libros? Sí, lo había hecho el mismo día que se los presté. ¿Se los habría llevado otra vez? Tal vez alguien de su familia quería repasar la lectura...Tal vez Alice, para asegurarse de que mi fiesta de cumpleaños no terminara en desastre. Sí, de seguro eso había pasado.

Abandoné la ventana, acariciando mis sienes, la cabeza me comenzaba a palpitar junto a mi corazón.

Volví a la sección especial. Tal vez había visto mal. Ahí estaba mi cuaderno de notas, ahí estaba la estúpida carta, pero no estaban mis libros. No estaban.

Salí de mi habitación, tal vez mi mamá hubiese limpiado mi cuarto y los tuviese ella. Tal vez.

—Mamá —dije en un tono que trataba de ocultar mi desesperación —no encuentro...unos libros ¿tú has entrado a mi dormitorio?
—No, hija, ¿te ayudo a buscar?
—No...—no podía pensar con la cabeza fría, me regresé a mi cuarto y me puse a buscar por todas partes, aquí y allá. Desordené todo. Tenía la piel escalofriada y el corazón me seguía latiendo descontrolado.

Encendí la computadora, entré a Google y tecleé con los dedos temblándome “Crepúsculo: Stephenie Meyer”

“resultados de su búsqueda”

“El crepúsculo en Medellín”
“Meyer, fue un cantante que se dedico...”
“El crepúsculo es fácilmente...”

Mi corazón comenzó a arder, ¿qué era esto?

Tecleé otra vez: “Luna Nueva, Stephenie Meyer”

¿Tal vez quiso decir: Luna Nueva en la Selva?”

¡NO! Grité internamente. No podía gritar con mi voz por más que quería, mi garganta estaba hecha un nudo y no podía emitir ningún sonido, las lágrimas comenzaron a correr por mi cara sin parar, acompañadas de jadeos. Sequé mis lágrimas, me volví a asomar a la ventana y busqué a Edward con la vista. Yo no podía haberme imaginado todo esto, no podía.

Me rasqué la cabeza y traté de relajarme. Nada podía ser tan malo.

Tomé mi celular y marqué el número de Edward que ya me sabía de memoria. Repicó tres veces. Cuatro. Cinco. Contesta, por favor, contesta. Ocho. El número que ha marcado no se encuentra disponible o se halla fuera del área de servicio.

Lancé mi teléfono y comencé a llorar desenfrenadamente sobre mi almohada. No me importaba que mis papás me vieran, sólo quería saber que estos últimos minutos habían sido una fea pesadilla y que todo lo demás había sido la realidad; pero todo parecía apuntar lo contrario, parecía que me acababa de despertar de un hermoso sueño para enfrentarme a la pesadilla que era mi realidad.



4 comentarios:

  1. no puede ser que le este pasando esto!!!!!!!!
    porfa publica otra capitulo, no creo que aguante hasta la siguiente semana publicalo, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

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  2. pobreee...debe ser re feo pensar que todo en lo que cresite q era verdad de un momento para el otro no lo es..!! dios q horrorrr..!!!
    amo esta historiaaa..

    espero el proximo cap...
    besos enormes.s.!!!

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  3. Menudo capiitulo !

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  4. No nos poder dejar asi!!! que intriga!!! no puedo esperar!!!

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Robin Wolfe