15 ene. 2010

Cuarto Creciente, XV "Lo extraño que somos"


Disclaimer:Todos los personajes, escenarios y nombres pertenecen a Stephenie Meyer.
Summary: Secuela de Solsticio. Bella ahora es vampira y eso parece una complicación para su amor con Jake...¿podrán afrontarlo?, ¿qué pasará con la imprimación? Jacob/Bella.
Nota: El título viene inspirado de Tarzan; la frase del principio pertenece al autor Kyoichi Katayama de su libro: Un grito de amor desde el centro del mundo.






Cuarto Creciente
Libro III: Jacob & Bella

Capítulo XV-Lo extraño que somos

«Te tengo delante todos los días, no me hace ninguna falta soñar contigo»



Bella POV

Los primeros destellos del sol incidieron sobre mi piel y el agua cristalina del mar. Sentada a la orilla de la playa, el viento me acariciaba dulcemente y susurraba al oído de Jacob velando sus sueños. Volteé a mirarlo mientras dormía, se veía tan tierno y frágil, parecía un bebé y por supuesto, el más hermoso de todos. Regresé mi vista al mar destellante y enterré mis dedos en la arena, sintiendo cada grano en mi piel.
Ahora mi vida volvía a tener sentido, había aceptado lo que era y tenía a Jacob. Sólo sentía nostalgia de no poder dormir entre sus brazos, pero ¿qué importancia tenía eso si podía pasar todo el resto del tiempo con él?
No fue fácil, pero supongo tenía que pasar. Todas las parejas se separan alguna vez y nosotros no lo haríamos por gusto, era parte de estar imprimados, o tal vez de ese amor que Ángela me decía siempre estuvo allí. Suspiré, pensar en Ángela me traía recuerdos de la escuela, de esa vida humana que había abandonado. Charlie, Renée, Ángela, toda esa gente que vería morir, con el consuelo de que siempre tendría a mi sol personal.
Abracé mis rodillas y miré el sol elevarse poco a poco, el horizonte se divisaba hermoso, amaba mirar la línea que separaba el mar del cielo, ver las nubes flotar y cambiar formas, y el mar destellar ante el roce del sol. Todo se veía tan distinto con una percepción diferente de la vida, no se trataba de mis sentidos agudizados, sino de haber pensado que moría, de creer que jamás volvería a sonreír… que el sol jamás volvería a salir.


Jacob POV


—Buenos días —susurré sentándome a su lado —. Lindo amanecer —Bella asintió acercándose a mi cuerpo —. Claro, no es más lindo que tú.
— ¿Cómo dormiste? —me preguntó.
—Bien —la acomodé acostándola sobre mis piernas —, soñé contigo.
—Extraño soñar contigo —susurró con la mirada triste.
—Puedes verme dormir, no necesitas soñar conmigo.
—Pero, ¿siempre te tendré? —una lágrima asomó en su lagrimal izquierdo.
—Por siempre y para siempre —le contesté acariciando su cabello.
— ¿Siempre? —Se levantó quedando de frente a mí y apoyó sus manos sobre mis piernas —. ¿Los lobos viven por siempre?
—Mientras seamos lobos… cosa que no me molestará ser por siempre —me encogí de hombros.
— ¿Estarás toda la vida transformándote? —el tono de su voz no era el que más me gustaba.
—Para vivir por siempre contigo, sí.
—¿Jamás sentirás la necesidad de atacarme? —las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas rompiendo mi corazón y mi alma.
—Jamás —dije con la voz firme —. Nunca te haría daño, Bella. Cuando… nos separamos, pensé en abandonar mi espíritu y convertirme en…lo que tú eres…
—No Jake… no quiero esto para ti.
—Sería lo justo, yo te hice eso a ti… —ya mi voz era un hilo que en cualquier momento se rompería —. Pensé que sería la única forma en que estaríamos juntos.
—No, podemos estar juntos así… por siempre y para siempre —. Se abalanzó sobre mí quedando ambos recostados sobre la arena, comenzó a besar mi cuello y subió hasta que nuestros labios se encontraron.
Mis brazos la aferraron a mi cuerpo, el beso se volvió más pasional y dudé de que mi autocontrol fuera a funcionar. No, no era que sintiera la necesidad de convertirme en lobo, era que sentía la necesidad de hacerla mía, allí, sobre la arena. Hice que rodáramos hasta que la pude levantar en mis brazos y me fui corriendo tan rápido como podía hasta sumergirnos en la playa.
Debajo del mar, Bella parecía con facilidad una diosa griega, con sus cabellos alborotados y su piel luciendo como crema. Los rayos del sol que se sumergían en el agua hacían su piel y sus ojos destellar. Abrazados como estábamos, no sentía el frío del agua ni de su piel; me parecía que tenía entre mis brazos a mi Bella humana, me parecía escuchar su corazón latir —a sabiendas de que era imposible —. Pero para mí, la palabra «imposible» había perdido el significado.
Atrapé sus labios con los míos y no importa lo que pasó después, siempre recordaré ese beso: La sal del mar, lo dulce de su aliento, el brillo de su piel y como de pronto los colores desaparecieron.
--
— ¿Jacob? —hubiese reconocido la voz de Bella en cualquier momento, incluso ahí, cuando no estaba seguro de estar vivo o muerto.
Abrí los ojos y comencé a sentir de nuevo: cada grano de arena en mi espalda, los rayos del sol incidiendo sobre mi piel y las manos de Bella en mis mejillas.
—Estoy bien —mascullé.
—Jake…
—Lo siento… siempre quise hacer eso.
— ¿Qué? ¿Ahogarte en el mar?
—No —sonreí —besarte bajo el agua.
—Pues será la última vez…
—Sólo fue un calambre, Bella. No es gran cosa.
—Lo fue para mí.
— ¿Qué hora dices que es? —no se podía discutir con Bella.
—Son las siete.
— ¿Qué dices? ¿Vamos a hablar con los señores feudales? —enarqué las cejas y Bella asintió.
Me levanté y noté que ya mi cuerpo estaba seco, mientras Bella seguía destilando agua por todos lados. La apreté a mi cuerpo y sentí el agua evaporarse poco a poco ante mi contacto. Entrelacé nuestros dedos rozando el anillo, la besé sobre el cabello y nos fuimos caminando.
--
—Papá, Charlie —saludé.
—Papá, Billy —dijo Bella. Nuestras manos permanecían unidas y sentí como los ojos de Charlie se afincaban en el anillo que brillaba en la mano de Bella.


Bella POV


—¿Cómo estuvo la pesca? —preguntó Jacob apretando más mi mano.
—Excelente —dijo Charlie con una sonrisa —. No pescamos nada —Billy soltó una carcajada y le dirigió una mirada de complicidad a Jacob.
—Queríamos… hablar con ustedes —esta vez fui yo quien apretó más la mano de Jacob —. Charlie —Jacob le dirigió una sonrisa encantadora —, quería pedirte la mano de Bella en matrimonio.
—Jacob… ¿en serio te parece que necesitas una autorización?
—Más una bendición —Jacob sonrió.
—Pues la tienen —Charlie se acercó le apretó la mano a Jacob y se me quedó viendo —. Bells —pronunció con lentitud y me sentí de nuevo una niña pequeña.
Solté la mano de Jacob y abracé a mi papá, sintiendo su corazón latir, su sangre correr y sólo pensaba en lo maravilloso que eso era. Las lágrimas comenzaron a rodar por mi rostro y la voz de mi papá me susurraba las palabras más bonitas.
—Bells, te amo hija. Me alegro tanto de que hayas vuelto a Forks, aunque sé que no querías venir y que no te quedaste por mí.
—Pero…
—Quiero que seas feliz, que nunca tengas razones para llorar, que jamás pierdas lo que amas —me interrumpió —…y que no andes inventando, estás helada cariño —. Me frotó los brazos con sus manos cálidas y me volvió a abrazar.
—Gracias, papá.
—A ti, por vivir. No me imaginé que pude haberte perdido —dos lágrimas cayeron del rostro de Charlie.
—No llores, papá.
¿Qué le había dicho Billy a Charlie? ¿Le había dicho que yo estaba muerta?
—Charlie sabe… —la voz de Billy resonó en la habitación —. Le conté que los lobos tienen la capacidad de salvar la vida de la persona que más aman —me guiñó un ojo —. No me quería creer. Es un escéptico. Sabe también que tus ojos ahora son dorados por eso. Porque es tu segunda oportunidad —sonrió.
— ¿Y cómo fue que le creíste? —dije secando un par de lágrimas de mi cara.
—Paul me hizo una demostración que no creo que olvidé —se rió —. Es un lobo enorme.
—Fanfarrón —grito Jacob sabiendo que Paul lo escucharía desde la habitación de Rachel.
—Y no sabía que Rachel estaba embarazada. Tres sobrinos, muchacho —Charlie palmeó un hombro de Jacob.
—Tres pequeñas pesadillas —rió Jacob y no pude evitar percibir una tristeza en sus ojos.
—También le expliqué que una segunda vida no te da la posibilidad de crear más —declaró Billy avanzando en su silla de ruedas hasta quedar junto a su hijo.
—Pero Billy aceptó que viera a esos niños como mis nietos —me conmovió ver como Charlie estaba dispuesto a aceptar lo que fuera.
—No les faltará familia —Rachel apareció de pronto con Paul ayudándola a caminar.
—Tienen de sobra con este tío, ¿a que sí? —Jacob soltó una carcajada.
—Nos encantaría que fueras el padrino, alfa —Paul parecía sincero.
— ¿De los tres? —Jacob no salía de la sorpresa.
—No tengo más hermanos —Rachel se cruzó de brazos y enarcó una ceja.
—Será mi honor, tonta.
— ¿Serán lobos también? —Charlie parecía a punto de pedir que lo sacaran del cuento de terror.
—Es lo más seguro, tío Charlie —Rachel le hizo un gesto a Paul que él interpretó demasiado rápido, inmediatamente le llevó una silla y la sentó con delicadeza —. Gracias, corazón.
—Me volveré loco con tanto animal suelto —Charlie se rió y Billy lo acompañó.
—Y tú, Bella, ¿quieres ser la madrina? ¿De dos? —aclaró al final.
—Yo… —un brazo de Jacob pasó por detrás de mí y me acercó a su cuerpo caliente —. Me encantaría, Rachel…Paul —mis ojos se aguaron pero las lágrimas no llegaron a salir.
—Me alegro, hermosa.
—¿Rebecca va a venir? —preguntó Jacob, probablemente adivinando la madrina del tercer hijo.
—No —Rachel rodó los ojos —. Ya sabes que odia Forks. Mi idea era que ella fuera la madrina de uno, por supuesto. Pero me dijo que no vendría ni por esto —se cruzó de brazos e hizo un gesto de rabia con la boca.
—¿Entonces…? —Jacob parecía curioso.
—Leah —dijo Paul encogiéndose de hombros.
—¿Y por qué no le dijeron a Seth también?
—Porque queremos que tú seas el padrino de todos —Rachel le sonrió a su hermano con un gesto de dulzura conmovedor —. Y hablando de ti, Jacob Black, apuesto a que no has desayunado —enarcó una ceja.
Me sentí culpable de pronto.
—Está bien, no tengo hambre.
—Ah no, el padrino de mis hijos no andará por ahí sin desayunar. Paul, por favor… tráele de lo que hice para papá.
Paul obedeció a Rachel y le llevó un plato de algo que no adiviné qué era y me repugnaba ver. Jacob comenzó a comer y de pronto clavó sus ojos en mí.
—¿No tienes hambre, Bells? —preguntó tan bajo que sólo Paul y yo lo oiríamos.
—Sólo un poco —susurré.
—Te llevo hoy, con los Cullen, ¿sí?
Asentí ligeramente.
—Discúlpame… pero no creo que pueda ir contigo.
—No te preocupes, Jake. Lo prefiero así.
Jacob me sonrió y siguió comiendo.
—Esto te quedó divino, Rach.
—Gracias, hermanito.
—Pero me dejaste muy poco —bromeó. Carraspeé cuando comencé a oír con aguda intensidad y de una forma muy provocativa los latidos de Charlie, Rachel, Billy e incluso los de los niños —. Bella y yo nos tenemos que ir, ¿podrán vivir sin nosotros?
—Sólo un momento —respondió Rachel.
—Adiós, Bells —Charlie se levantó para abrazarme, por lo que tuve que cruzar la puerta antes de lo esperado. Jacob aceleró el paso. Comencé a correr desesperada.
—Bella, espera un poco —me gritó Jacob mientras mi garganta se cerraba cada vez más.
—Iré sola, Jake… —y corrí tan rápido que en su forma humana no sería capaz de alcanzarme.
Toqué la puerta dos veces.
—Bella —Rosalie me abrazó con un brazo —. Pensamos que nos habías olvidado.
—Sólo un poco —contesté en un susurro.
—Íbamos saliendo de caza, Emmett y yo, ¿vienes?
—Justo es lo que necesito.
—Aún están dorados, no te preocupes.
—No me había dado cuenta que estaba sedienta, hasta que Jacob me preguntó.
—Pasa seguido.
—Y comencé a escuchar cada latido… fue horrible, Rose.
—Ni que te mueras de sed muerdas a Jacob, ¿sí?
—¿No podría?
-—Sólo si lo quieres matar —Rose alzó las cejas —. Y no sé que haces aún afuera de la casa.
Entré y Rosalie cerró la puerta.
—Las Denalí vinieron —Rose rodó los ojos —así que todos se fueron a Vancouver…
—Me alegro no encontrármelas —suspiré.
—Y yo me alegro que tú estés aquí —dijo Emmett bajando a toda prisa de las escaleras —. ¿Te cansaste de los perros?
—Nunca —declaré.
—No te vendría mal un baño, Bella —Rosalie me miró de arriba abajo —. El olor a perro se contagia como la gripe —sonrió.
Pero la imagen de Jacob abrazándome, sentir su cuerpo caliente contra mi piel, valía mil duchas, valían lo que fuera.
Yo era diferente en muchos sentidos, amaba a un hombre lobo, lloraba y a veces, sentía que mi corazón latía.


Ahh estos dos tortolitos... Robin is happy: Fui nominada a los Silver Cup Twilight Awards, por Isabella decide amar, las votaciones empiezan el lunes, ^^ aww me alegré tanto, porque estoy en la categoría de "Y así el león Y EL LOBO se enamoraron de la oveja (Triángulo amoroso/JakexBells) ^^ Gracias a Tuliblu y todo el jurado escondido!
Photobucket

4 comentarios:

  1. ♥ adoro su felicidad *-* porfin bella es feliz, despues de todo lo q tuvieron q pasar >.<
    Rob te felicito por tu nominacion, y obvio q votaré por ti :) para q ganes por el gran trabajo que haz hecho kon "Isabella decide amar"
    besos byeeee

    ResponderEliminar
  2. ---ELIZABETH BLACK---
    Feliciades por esa nominacion!!!
    Me escanto eso de los señores feudales jajaja Excelente :) X0x0

    ResponderEliminar
  3. ¡¡¡¡¡FELICIDADES ROBIN!!!!!
    Que bien muchas felicidades por la nominacion y obiamente que votare por ti para que puedas ganar te juro que hasta yo me siento muy emocionada jejejejeje me encanto el capitulo, y lo que mas me gusta es que Bella y Jake al fin vuelven a estar juntos.
    Sigue adelante y muchos exitos y veras que ganaras el premio.

    ResponderEliminar
  4. robinn..!! aplausos para ti niñaaa..
    me encanto el capitulooo. no veia las horas de que actualizaras..
    y te felicito por estar nominada al premio del triangulo amoro..
    ovbio empezaremos a votar x ti a partir del lunes..!!!!

    espero que ganes..
    te lo mereces enormemente..!!!

    besos y cariñosss..!!!
    sigue asi,.,!!

    ResponderEliminar

>>Déjame tu comentario para conocerte a ti y a tu opinión =P
Robin Wolfe