1 nov. 2009

Regalo para Kokoro: ONESHOOT-El día que Robin conoció a Kokoro

Photobucket


Disclaimer: Basado en una historia de la vida real que está por pasar. Kokoro es creación de su mamá y yo de la mía, pero ambas pertenecemos a Jacob y a Taylor. Y Taylor es de las dos, mío, mío, mío, mío. hahahahaha
Summary: Robin toma un vuelo a México, ella y Kokoro tienen planes. Hay un sexy moreno que deben conocer. Regalo para Kokoro Black.
N/A: no tengo idea de por qué reglamentariamente escribí en inglés lo que se hablaba en inglés, estoy medio loca, pero coloqué la traducción... jajajaja cosas de Robin...
_________________________________________
El día que Robin conoció a Kokoro


Abordé el avión de las siete p.m, los asientos no eran muy cómodos pero estaba cansada y caí rendida del sueño. Tres horas después me decidí a ver una película en la pantalla del asiento, elegí una comedia romántica que me habían recomendado.

Ya no tenía sueño y vi la película entera, cuando acabó ya no sabía qué hacer, quedaban aún unas cuantas horas de vuelo. Busqué en mi cartera y encontré mi libro favorito, vi la portada y me sonreí. Todos en el avión debían pensar que estaba loca, pero eso poco me importaba.
La portada había sido diseñada por mi adorada amiga Sky: «Del amor al Lemmon hay un sólo paso» era la frase que ella había elegido.

Pasé la primera página, habíamos numerado las páginas por fanfic y capítulos. No estaba decidida a cual leerme, todos me gustaban tanto que se me complicaba elegir. Opté por Contigo en el Alba, el primer fanfic de mi amiga Kokoro. Los primeros capítulos eran cortos así que los leí rápidamente. A la vez recordaba la primera vez que lo había leído, y como poco a poco me había hecho parte del Team Jacob. Agradecía tanto haber leído esa historia.

No me había preocupado en todo el rato por mi compañera de asiento, ya que había estado dormida todo el trayecto. Se despertó y se quedó bostezando en su lugar, yo por mi parte seguí leyendo, estaba en mi capítulo favorito "El adiós", así que no me detendría a mirar.

-¿No es ese Contigo en el Alba? -preguntó ella con curiosidad. Levanté mi vista y la miré. La verdad es que me impresionaba que no le hubiese dado pena preguntar, ya que significaba que me estaba espiando.
-Sí –contesté con sequedad.
-De Ale Cullen –dijo segura
-Kokoro Black -le respondí.
-Cierto –se sonrió
-Es mi amiga –le hice saber. Para mí decir eso, era así como decir que conocía a Megan Fox o qué sé yo quién. Tenía una amiga famosa, sonreí y ella me miró asombrada.
-Wow, qué suerte tienes. Yo no, nunca le he dejado reviews así que ni debe saber que amo sus fics.
Abrí los ojos como platos.

-¿Cómo? ¿Que no le has dejado review? Eso es casi un pecado, deberías dejarle uno.

El resto del vuelo lo pasamos hablando del tema, de cuales eran nuestros libros y fics favoritos y así el tiempo se pasó volando.

«Señores pasajeros, abrochen sus cinturones de seguridad, ya que en unos momentos estaremos aterrizando en ciudad de Mexico»
Hice lo que la voz del piloto mandaba. Y guardé mi libro en la cartera.

Aquellos eran los minutos más tediosos del vuelo, cuando uno piensa que está a punto de aterrizar y aún el avión está bastante metros por encima de la tierra. Así que cerré mis ojos y decidí que no podía hacer nada con respecto al tiempo.

-o-

Ya tenía mis maletas y estaba lista. Me subí a un taxi. Era un camino largo, pero pretendía dormirme así que eso no me importaba.

-A Mexicali, por favor.

El taxista me miró mal. Tal vez él no tenía ganas de viajar tan lejos, pero poco me importaba.

Era de día en cuanto me subí al taxi y de noche cuando me bajé de él. El taxista me cobró muchísimo y deseé haber tomado el autobús.

Me dirigí al hotel que Kokoro me había recomendado. Para mi suerte tenían lugar y me asignaron una habitación, subí a ésta, dejé mis maletas y me quedé dormida. ¡Dios! ¿Cuánto había dormido? En el avión, en el taxi y ahora en la habitación.

Mis sueños fueron bastante diversos, soñando fue que me di cuenta que tenía un desorden en mi horario y que por eso estaba durmiendo tanto. ¿Cuántas horas de diferencia cargaba encima? Al menos cuatro o cinco.

El último sueño fue el mejor. Taylor y Jacob estaban ahí, así sí valía la pena soñar. Desperté y tomé una ducha.

Bajé al restaurante del hotel, ¡estaba cerrado! Claro, eran las once de la mañana, ni hora de almuerzo, ni de desayuno. Salí del hotel. En algún sitio tenía que poder comer, y esperaba que lo encontrara pronto, porque el estómago me dolía del hambre.

-Camión hacia los Estados Unidos, ¡último llamado!

Por Dios, tenía que tomar ese camión. Corrí olvidándome del hambre que me golpeaba en el estómago y me subí sin mirar. Me senté en un asiento y el camión arrancó sin más.

-o-

Cuando pisamos territorio de Estados Unidos, salí volando a buscar un sitio donde comer. Vi un sitio de comida rápida y me metí sin pensarlo. Comida rápida. Era justo lo que necesitaba. Algo rápido.

-¿What are you going to order? (¿Qué va a ordenar?)–dijo la cajera mientras yo veía el menú. En principio me desconcertó el inglés. Pero claro, ¡si estaba en Estados Unidos! Quería pedir todo, de verdad que moría del hambre.
-Hmmm, I want… (Hm, quiero…)-despegué mi vista del menú. Vi a la cajera, que me miraba un poco molesta, parecía que no quería trabajar ese día. Lógico. Se estaba desesperando. Me miró haciéndome un gesto de “¿vas a pedir o no?” Quería molestarla un rato más, pero no pude… -¡Kokoro! –exclamé. Ella se me quedó mirando confundida. Claro, no me conocía.
-¿Robin? –preguntó incrédula. -¡No.Puede.Ser! ¡Robin! –exclamó. Se salió del mostrador y me dio un abrazo.
-¿Qué? ¿No te creías que venía?
-Ya estaba dudando –dijo entre risas –vamos, tengo el día libre, pero preferí trabajar mientras te esperaba para ganarme unos dólares que necesitaremos.
-Claro. La economía es lo más importante.

Salimos del local, de pronto el ruido de mi estómago nos detuvo.

-¡ROBIN! ¿No has comido?
-A eso vine aquí –musité.

Nos devolvimos y Kokoro sacó una hamburguesa. Me la dio y me dijo que me la comiera en el camino. De lógica, teníamos que irnos.

-Bueno, podemos esperar el camión…o pagar un taxi entre las dos.
-¿Cuánto tarda el camión? –dije dándole un mordisco a la hamburguesa.
-Acaba de pasar, se tardará veinte minutos más o menos.
-¿Y cuánto tiempo tenemos?
-Veinte –dijo en ironía con preocupación.

Nos miramos un momento.

-¡TAXI! –gritamos al unísono. Un taxi se detuvo y nos subimos.
El taxista comenzó a conducir y Kokoro le dijo rápidamente hacia donde nos dirigíamos. Mirábamos el taxímetro asustadas, no queríamos gastar casi nada. Como me había ahorrado el desayuno tenía un poco más de dinero del que contábamos, así que nos relajamos un poco. Ahora el tiempo era nuestro estrés. Nuestras miradas iban del reloj al taxímetro, del taxímetro al reloj. Números, ya sabía yo que las matemáticas no eran buenas.

El taxista se detuvo tres cuadras antes de nuestro destino diciendo que no podría seguir avanzando. Había patrullas policiales por seguridad y al menos un millón de fans de Twilight. Le dimos el dinero que marcaba el taxímetro y bajamos corriendo. Debíamos llegar. Teníamos que ver a Taylor.

Corrimos como si fuéramos vampiras, o mejor dicho lobas. No nos importaba cuántas millones de fans querrían verlo, teníamos que verlo y él nos tenía que ver a nosotras.

Pasamos la barrera policial mostrando nuestra entrada a la convención, esa era la parte fácil, ahora tocaba pasar al resto de las fans alocadas. Pero Kokoro era la fanpire más loca, y yo, estaba dispuesta a convertirme en la segunda con ese nombre. ¡¡¡Era Taylor Lautner!!!

Pasamos a más de una fan con pisotones y codazos. Queríamos un lobo domesticado. Queríamos verlo y de ser posible, tocarlo.

-Koko, hay que correr más –le dije jadeando. Habíamos corrido demasiado y el sol brillaba fuerte.
-Vamos –dijo ella tomándome del brazo y pasando entre una manada de locas. Llegamos a la primera línea de espera y nos quedamos tan quietas, hipnotizadas con su sonrisa tan blanca y perfecta.
-¡¡¡TAYLOR!!! –gritamos al unísono y por encima de las demás voces. Él nos escuchó y volteó hacia dónde estábamos nosotras. Se nos quedó mirando con esos ojos oscuros y hermosos.
-¡Marry me! (Cásate conmigo) –grité.
-No, marry me (No, conmigo) –gritó Kokoro.

Ambas nos reímos y él nos seguía mirando. Nos dedicó una ancha sonrisa y se acercó caminando a paso despreocupado. Con un andar tan perfecto que sentía cómo las piernas me temblaban y el pulso me atronaba los oídos. Sabía que Kokoro estaba exactamente igual.

-Hi (Hola) –dijo sonriendo aún más.
-Hi –dijimos nosotras embelesadas.
-Are you Twilight fans? (¿Son fans de crepúsculo? –ambas nos miramos a la cara y nos reímos. Qué clase de pregunta era ésa, definitivamente quería hablar con nosotras.
-Of course (Por supuesto) –dijo Kokoro.
-Hm, I guess you’re Team Edward (Hm, me imagino que son Team Edward) -¿qué? En serio, ¡quería hablar con nosotras! Las dos llevábamos camisas del Team Jacob.
Ambas lo miramos y señalamos nuestras camisas, él nos regaló otra sonrisa.
-Yeah, I knew it (Sí, lo sabía)
-Yeah, we knew it (Sí, lo sabíamos) –dije rodando los ojos y sonriéndole.
-You girls are amazing. I’ve seen you in the internet. Right? Robin and Kokoro. (Ustedes chicas, son geniales. Las he visto en internet, ¿no? Robin y Kokoro) –las dos nos quedamos mudas. ¿Qué él qué? –I can’t understand what you write but I have seen the photos and sometimes I use the google translator (No puedo entender lo que escriben pero he visto las fotos y a veces uso el traductor google) –Kokoro y yo seguíamos con la boca abierta, impresionadas, o más bien idiotizadas.
-You…you… How you know it was me? (Tú…tú… ¿cómo supiste que era yo?) –pregunté tartamudeando, yo nunca había mostrado mi foto en mi blog.
-I just knew it (simplemente lo supe) –dijo él con una sonrisa que me hizo volverme loca. Más de lo que ya estaba.
-By the way, this is my number –nos entregó una tarjeta con su nombre, su número de teléfono y su Messenger. Las dos tragamos en seco. Volteamos y comprobamos que la policía había corrido al resto de las fans hacia atrás, y que estábamos prácticamente solas con él.
-Can we ask you for something else? (¿Podemos pedirte otra cosa?)–preguntó Kokoro.
Taylor sólo asintió.
-A Jake hug? (¿Un abrazo tipo Jake?)
-Sure (Seguro) –dijo y abrió sus brazos. Primero abrazó a Kokoro y luego a mí. Ninguna de las dos parecía querer soltarlo. De haber sido posible lo hubiésemos secuestrado, pero qué más daba, teníamos su número, podíamos ahorrarnos ir presas y tenerlo por voluntad propia.
-Come with me, girls. Don’t you wanna know the rest of the cast? (Vengan conmigo chicas. ¿No quieren conocer al resto del elenco? –las dos asentimos y Taylor colocó las manos en jarras para que cada una lo tomara de un brazo. Nos miramos sin comprender y disfrutando del momento, de su piel que era caliente como la de Jacob y de que ¡ERA TAYLOR LAUTNER! Un sueño hecho realidad.

_____________________________________________
Jajajajaja bueno Koko éste era el regalo original, pero luego me vino la idea de Jake y Nessie y sabía que tenía q escribirla para ti ^^
Esto no es un fanfic señorita es una historia de la vida real pronta a suceder, ya verás =P Así que de nuevo feliz cumpleaños amiga, ése fue el día en que Robin conoció a Kokoro y en que ambas conocieron a Taylor <3
Bueno, tu ya fuiste a una convención y él te dedicó una sonrisa y me muero de la envidia amiga, pero así serán las cosas un día iré a verte a Mexicali y nos iremos a conocer a Taylor... ^^ ah y él sabía que éramos nosotras porq teníamos días poniendo en nuestros blogs que íbamos para allá así que ya sabes tenemos que anunciarlo para que él nos esté esperando xD Te amo, pero más lo amo a él. XD

3 comentarios:

  1. Amiga... la sonrisa de estupida no se me borra de la cara.... Ya no se si reirme mas fuerte o llorar y rezar para que algundia nos conozcamos... Ojala asi sea mi hermosa amiguita de mi alma. No sabes lo mucho que te amo y adoro y aun que ya casi no platiquemos... quiero que sepas que siempre estas en mi alma y mi corazon. Lo adore Robin... y te adoro a ti... Con toda mi alma...

    ResponderEliminar
  2. Ahhhhh!!! que bueno que estuvo!!! jajaja, y Naty babeaba el teclado cuando se les acercaba! Tenemos que empezar a pedir donaciones para encontrarnos todas! :S
    Muchos besos!!!

    ResponderEliminar
  3. Simplemente genial!! no tengo idea de cuantas horas en carro se necesiten para ir de aqui a Mexicali pero ire jaja
    me encantó, en serio que ese sueño se haga realidad algún día y puedan conocerse =)

    ResponderEliminar

>>Déjame tu comentario para conocerte a ti y a tu opinión =P
Robin Wolfe