25 oct. 2009

Cuarto Creciente. 10 "A orillas de La Push se sentó y lloró"

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Disclaimer: Todos los personajes, escenarios y nombres pertenecen a Stephenie Meyer. El poema del principio y el final es una adaptación del poema "Margarita" de Rubén Darío. Y el título del capítulo de "A orillas del río piedra me senté y lloré" de Paulo Coehlo.

Summary: Secuela de Solsticio. Bella ahora es vampira y eso parece una complicación para su amor con Jake...¿podrán afrontarlo?, ¿qué pasará con la imprimación?



Cuarto Creciente

Libro II: Jacob

Capítulo X. A orillas de La Push se sentó y lloró.

Isabella está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;

Yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento.

--

Correr como lobo era algo que extrañaba, curiosamente no lo había notado en todo mi tiempo en estado vegetativo. Ahora, La Push tenía dos manadas, la de Sam y la mía. Por ser el Alpha la comunicación con Sam se mantenía, pero no con el resto de la manada. La verdad es que día a día descubríamos algo, ya que era la primera vez que había dos manadas en el área. Siempre me había gustado ser lobo, mas no tener que estar bajo las órdenes de Sam simplemente parecía mejorarlo todo.

Jamás había querido ser el Alpha, porque no quería responsabilidad, pero ahora se sentía bastante bien. Parecía que era para lo que había nacido –supongo que sí, para eso nací –pero jamás lo supe hasta que tomé posesión de mi lugar. Porque así sentía, como el lugar al que pertenecía.

El frío viento de Forks golpeaba mi cara, mi pelaje. Mis patas corrían ansiosas, desesperadas, deseando ir más rápido. El lodo bajo ellas me parecía insignificante, el rocío cayendo sobre mi cuerpo, más aún. Quería correr, sólo correr.

Los bosques comenzaban a mostrarse más verdes, y una que otra flor se asomaba entre los arbustos y matorrales, se acercaba la primavera.

Tu guardia terminó hace como tres días. Me dijo Seth mentalmente en cierto tono de ironía.

Ya sé, pero extrañaba esto.

Ya sé, pero debes dormir, bañarte…comer.

Reflexioné sobre lo que Seth decía, sabía que tenía razón.

No mandes a tu alpha. Pensé entre risas.

Me estiré para salir de fase, cuando un olor dulce me golpeó de frente.

Vampiro. Pensó Seth mientras agudizaba sus sentidos. Mi pelaje se erizó y ambos tratamos de identificar de dónde provenía el olor. Ambos nos detuvimos en seco cuando notamos que no venía de los bosques, sino de La Push.

La tribu…

Mi corazón latía frenético, golpeándome con cada palpitar, olfateé una vez más y sentí un nuevo escalofrío recorrerme, esta vez diferente.

Jacob… ¿qué hacemos?

Espera.

Salí de fase y Seth me miró confundido, esperando que yo diera la orden pertinente, pero no podía pensar con la cabeza fría.

Tomé mi pantalón que había dejado junto a un árbol y me lo coloqué. Ya no escuchaba a Seth, pero sus ojos me gritaban desesperadamente.

-Relájate chico. Es uno de los nuestros –dije mirándolo. Seth sonrió aún en su forma lobuna y me hizo un gesto de apoyo.

Comencé a bajar hacia la playa, siguiendo el olor. Quería de momento creer que estaba loco, porque la olía. Era el clásico dulzón aroma de vampiro… combinado con su perfecta esencia frutal, a fresas. Y sí, estaba loco, estoy loco, porque me parecía el olor más divino que el mundo hubiese conocido.

Comencé a correr en lugar de caminar, siguiendo su esencia. La quería encontrar. La tenía que encontrar.

-Black –me detuve en seco al oír la voz de Sam.

-¿Qué demonios? –pregunté molesto sin volverme a mirarlo.

-Hay un vampiro en la playa.

El olor me llegó una vez más. El olor de vampiro, su esencia sutil a fresas, combinado con la sal y la arena.

-No es un vampiro. Es Bella –le corregí.

-Bella o no, es una sanguijuela.

Sentí mis músculos contraerse, preparándose para atacar a Sam y descuartizarlo allí mismo. Pero sabía que eso no me ayudaba en nada, de hecho, empeoraría mi situación. Respiré profundo y me volví para mirarlo con furia.

-Lobo o no, eres una sanguijuela… y de las peores.

Sam me miró con ira.

-Sabes que no deben estar aquí. Hay un tratado y se debe cumplir. Estoy haciendo excepciones porque sé que es ella, pero Jacob…

-El tratado se puede ir al carajo…y tú también.

Comencé a correr de nuevo, dejando a Sam atrás. Sabía que había un tratado, no necesitaba que me lo recordara. Estaba seguro, además, de que era Bella quien estaba en la playa. Y que los Cullen no debían de estar de acuerdo con que estuviera aquí. Debía haber alguna razón para que hubiese venido, y fuera lo que fuera, no era bueno. Y yo era el culpable.

Seguí su olor como perro que busca un hueso que ha enterrado. El camino me llevó hasta el más alto de los acantilados, a aquel risco al que ella le había tenido tanto miedo en el pasado.

Su cuerpo, en la punta del salto. Sus ojos, mirando el horizonte cubierto por las nubes. Su cabello, cayendo en su espalda y danzando con el viento. Yo, sólo la miraba a lo lejos, temiendo acercarme. Sabía que estaba triste y que aunque era inmortal, el miedo recorría cada una de sus venas.

Y Bella se siente a morir. Porque acaba de reencontrarse con Jacob Black, pero él no la besó, ni le dijo que la amaba, porque Bella no sabe si Jacob la ama aún. Porque se siente confundida, porque no sabe si podrá sobrevivir a la eternidad si no lo tiene a él.

Y está allí, en la punta del acantilado, sabiendo que si en ese momento decidiera saltar, su cuerpo quedaría intacto. Y su ya herido y estático corazón no haría nada al respecto. Porque ya ha muerto una vez, y no puedo volver a hacerlo.

Y mira el horizonte, cubierto por las nubes, y siente el viento salado golpear su cara y su cabello. Y aspira el aire y lo huele a él. Porque sus sentidos ahora son agudos y lo detectan como a la sangre fresca. Porque lo huele y sabe que está a su espalda. Y mira hacia abajo, y sabe que no saltará. Porque el risco está muy elevado, y lo único que quiere es tener al hombre que la mira a su lado.

Y deja más lágrimas de sus ojos caer, porque le hacen pensar que nada ha cambiado, que sigue siendo la misma humana de la que un lobo se ha imprimado.

Y deja su cuerpo caer sentado sobre las rocas. Y se abraza las rodillas, tratando de aplacar el dolor que causa el hoyo en su corazón.

Me senté a su lado sin mirarla, ella no se movió. Escuché los gemidos de dolor que salían de su interior y me dolieron, cavaron un agujero en mi pecho y lo hicieron arder. Porque jamás la había escuchado sufrir así.

-Te amo –musité.

Ella no contestó, no se movió y no pude escuchar desbocarse a su corazón. Respiré el aire fresco de la playa, aspiré una vez más su particular esencia y con todo ese aire en mis pulmones me decidí a volver a hablar.

-Te amo y no lo dejaré de hacer. Te amo por siempre y para siempre…hasta que el mundo se acabe o lo hagamos nosotros, y aún así, te amaré. Porque eres mi vida, mi alma, mi sol, mi luna, no sé vivir sin ti. Isabella Marie Swan, no sé cómo hacerlo porque soy torpe y me permití perderte, pero no lo volveré a hacer. Te extraño, te necesito y ¡Te amo! –Grité a los cuatro vientos –te amo –susurré entre su cabello.

-Jake –musitó en un tono apenas audible. Me miró a los ojos, y fue mágico, fue como mirar el sol por primera vez. Porque me volví a imprimar de su mirada, de su nueva mirada. Porque la amaba. Más allá de la imprimación, más allá de lo que fuera. Porque podían venir las dos manadas y atacarnos y no me importaría si la tuviera entre mis brazos.

Sus manos pasaron por detrás de mi cuello y mis labios se posaron en el suyo. La besé e inhalé su aroma: dulce, delicioso… prohibido.

Sus labios cerrados besaron mi mejilla y sentí una corriente eléctrica recorrerme el cuerpo entero. Posó una de sus manos en mi corazón, me miró y se quedó así, oyendo mi loco corazón palpitar. Y reprimí las ganas de llorar, porque quisiera haber podido escuchar su corazón en ese momento, pero me bastaba con verla allí, tratando de sonreír.

-Te amo –dijo con extrema claridad. Me sonrió y dejó de sus ojos caer dos lágrimas gruesas, una vez más, me acerqué y las sequé con mis labios. Sin temor, porque su ponzoña no era veneno, porque su ponzoña era el más dulce regalo. Esa ponzoña que milagrosamente caía en llanto.

-No es seguro que estés aquí –musité con el corazón en un puño.

-Los Cullen me matarán.

-No, Sam lo hará… ¿o yo? –agregué en tono irónico y sonriendo.

Enarcó las cejas y comenzó a correr a lo lejos. Corría rápido, en verdad tuve que hacer un esfuerzo por seguirla. No era tan rápido en mi forma humana, pero no sabía cómo reaccionaría ante ella en mi forma lobuna.

-¿Quién tiene miedo al lobo feroz? –pregunté con voz ronca siguiéndola a través del bosque.

-Yo no –gritó.

Se detuvo en la línea límite y me miró con atrevimiento. Dio un paso hacia atrás, dejando un pie de su lado y el resto de ella en La Push.

Sonrió de forma pícara. Era oficial, esta mujer me quería volver loco.

Dio otro paso hacia atrás, quedando completamente de su lado, quedando en su territorio.

Y allí estábamos los dos, en nuestro lado de la línea. De aquella línea imaginaria e invisible, que aquel día separaba a dos amantes. A dos amantes necesitados de un abrazo del otro. Di un paso al frente y ella dio uno hacia atrás, sin despegar los ojos de mí.

Repetimos lo mismo dos o tres veces, yo dando un paso adelante y ella dando uno hacia atrás.

-Puedes correr, pero no esconderte –dije mirándola fijamente. Queriéndola atrapar.

-¿Seguro? –dio tres pasos hacia atrás.

No era que tuviese miedo a cruzar la línea que nos separaba. Era el miedo a no saber qué hacer, a no saber cómo demostrarle que jamás la dejé de amar. Era ese el miedo que recorría cada una de mis fibras.

Tomé impulso y corrí quedando frente a frente a ella. Se impulsó y saltó hacia mí, sus piernas se enroscaron en mis caderas y me dio un beso sonoro en los labios. La subí un poco más, mientras mi corazón latía frenético, queriendo escaparse de mi pecho. La apreté fuerte, porque no la quería dejar escapar.

-Te amo –susurré en su oído.

-Yo también te amo, Jake.

Sus piernas se dejaron caer abandonando mi cuerpo. Le hice un puchero y montó sus pies sobre los míos. Se colocó en puntillas y pasé mis manos por su cintura acercándola más a mí. Sus labios dibujaron una sonrisa y mis dientes no tardaron en brillar para ella.

Mis manos, recorrían su cintura de arriba abajo, tocando la fina tela de su camisa. Queriendo deshacerse de ella.

-Abrázame Jake, te necesito.

-Quédate conmigo Bella. Sé mía, sé feliz.

Jamás había sentido tanto miedo. Jamás mi pecho había ardido de aquella manera, jamás había sentido que la tenía tan cerca de mí y que de pronto la iba a perder, no la quería perder. La quería para siempre conmigo, a mi lado, dándole mi calor cada noche y cada día. Quería hacerla mía, allí en ese preciso momento, una vez más y no por última vez. Su mano derecha recorrió temblando mi espalda y bajó por mis hombros hasta mi pecho, la colocó en mi corazón de nuevo, a donde toda ella pertenecía. Sonrió y se mordió el labio inferior, haciendo los latidos de mi corazón acelerarse mucho más.

Tenía un nudo en la garganta, ya le había dicho que la amaba. Había una palabra más que necesitaba decirle para poderme sentir en paz.

-Perdóname –susurré.

-No tengo nada que perdonarte, Jake.

-Perdóname por ser un idiota, por no haberte llevado al hospital, por no haberte buscado antes, perdóname por… -colocó su dedo índice en mis labios. Su dedo frío y provocativo, me silenció y paseó su dedo por mis labios, por mi barbilla, bajó a mi cuello y de nuevo su mano se quedó sobre mi corazón –quiero sentirte mía, Bella.

-Lo soy Jake, soy tuya por siempre…

-…y para siempre –completé. –Perdóname –volví a susurrar.

Sus labios se pegaron a los míos, sólo un roce y sentí el fuego arder en mi interior. De verdad me quería callar, no quería escucharme, no quería que le pidiera perdón. No sabía la razón, pero si eso significaba que ya me había perdonado, por mí todo quedaba aclarado.

Mis manos volvieron a jugar con su camisa, mientras su aliento embriagador y helado rozaba mis labios. Y así nos quedamos durante un buen rato, intercambiando alientos. Su aire gélido rozando mis labios, y mi aliento hirviente rozando sus carnosos y provocativos labios. Ella exhalaba aire y yo disfrutaba de aquel sabor prohibido que había olvidado cómo probar. Nos relamimos los labios. ¿Acaso me hacía falta una invitación?

-Me vuelves loco, Bella Swan.

--

Isabella está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;

tu aliento.



Y ahora, ahora... qué pasará? Parece que Jake y Bella están decididos a que para su amor no hay límites, no? Esperemos que sea así… o será que no podrán ser felices? Bueno, lo sabrán en una semana n_n

Por fa, dejen coments ^^

Robin Wolfe

7 comentarios:

  1. diosssssssssssssss
    waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    jajja me lo imagino una vampira y un hombre lobo......

    jajja
    dios no podre esperar tanto
    jajja
    kiero leer lo necesito

    jajja
    me encanta como escribes pero no se
    de alguna manera sigo siendo fiel a edward.... ke paso con el????

    y con leah????
    bueno esperare esperare....
    pero date prisa
    jajja
    bye
    tkm

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  2. ahhhh!!!
    me encanto el cap!!!
    claro que para el amor de esos dos no hay limite

    y sabes que fue lo que mas me gusto:
    EL POEMA DE RUBEN DARIO,
    yo soy nicaraguense al igual q Dario y me alegra muchisimo q lo conozcan...
    weno...quien no conoce al padre de las letras???

    Isabella esta linda la mar....

    100% Nica...
    y me gustaria saber si hay alguna otra fan de Twilight de nicaragua???

    Buenisimo el cap

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  3. aaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    exelente tu capitulo, simplemente perfecto, no esperaba nada mas de ti, algo asi me havia imaginado que seria su primer encuentro, pero como siempre superaste mis expectativas, jejejeje.
    ...
    ...
    ...
    Y el poema tiene un gran valor sentimental para mi, fue el primer poema k me enseño mi mamy y el hecho de k lo hayas puesto en el capitulo simplemente me encanto.
    ... las princesas primorosas se parecen mucho a ti, cortan lirios, cortan rosas, cortan astros, son asi...<3

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  4. Robin me encantoestovo bueno q mal q se terminara en ese memento, ansio el priximo capi besos y luz de luna para q te inspire a escribir tan bello como siempre

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  5. AHHH!!! ME QUIERES VOLVER LOCA VERDAD????????

    AHHHH!!!!! Como te atreves??? AHHH!!!!!! DEJAMELOS JUNTOS!!!! Y FELICES!!!! ADORO VERLOS SONRIENDO JUNTOS!!!!! ME VUELVO LOCA!!!!

    Eres una sol amiga... deberias de hacer un libro!!! serias unica y genial!!!!!! Te amo preciosa!!! Eres una amiga unica... te adoro con toda mi alma....

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  6. AHHHH! Ro! como te adoro! que talento que tenes! por Dios! que momento!! quiero seguir leyendo pero me estan echando! wuaaaaa!!! bueno, pero lo puedo leer despues u.u "Seré fuerte, seré fuerte, no me desesperare... wuaaaaaaaaaaaaaaaa"
    XD
    Besos divina! sos super!

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  7. hei robin:D!!!
    jaja ace mucho qe no pasaba por tu blog :$
    jaja pero aqi estoi devuelta & espero poder ponerme al corriente(yn)!!!!
    jaja me encanto el cap & me dieron ganasde llorar auu!!!
    jaja
    sabes qe cada ves soi mas team suizaxD!
    jaaj creo qe no tardare mucho en acerme team jacobxD!!
    jajaja cuidate tq robin:)

    MaPa

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Robin Wolfe