18 sept. 2009

Cuarto Creciente. V: Lo humano queda...siempre queda

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.
Summary: Secuela de Solsticio. Bella ahora es vampira, lo que parece una complicación para su amor con Jacob. ¿Podrán afrontar esta situación? ¿Qué pasa con la imprimación?
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Cuarto Creciente.
Libro I: Bella.

Capítulo V. Lo humano queda...siempre queda



Aterrizamos en el aeropuerto Anchorage Ted Stevens de Alaska, esperamos por nuestras maletas y salimos a la ciudad más fría de los Estados Unidos. Probablemente, mi cuerpo se hallaba a una temperatura inferior, así que los accesorios que llevaba para el frío eran innecesarios para mí, pero necesarios para no llamar la atención.

Alice detuvo un taxi. Emmet entró al asiento del copiloto y las mujeres nos ubicamos en la parte trasera, Rose y yo a los lados de Alice.

Nos encaminamos hacia una dirección que Alice dio, la cual supuse era la de la casa de las hermanas Denalí.

Juneau era hermosa, todas las calles se hallaban cubiertas por la nieve y el hielo. Los árboles parecían vivir en la eterna navidad. Las personas caminaban con abrigos, guantes y orejeras, y otras iban un poco más ligeras de ropas.

Ver a los niños reír y jugar con bolas de nieve me hacía pensar en toda aquella felicidad que me estaba perdiendo, en cómo había alcanzado el punto más alto de la dicha y ahora me hallaba en eterna decadencia. Extrañaba sonreír sin que eso implicara un gran esfuerzo, o que al hacerlo resultara un gesto de hipocresía. Me preguntaba si este viaje en realidad era necesario, si mis lágrimas del día anterior podían significar otra cosa más que mi tristeza –a la que al parecer estaba condenada –cómo podía ser que llorar fuera comparable con ver el futuro o leer los pensamientos.

Para mí, definitivamente poder llorar era un regalo; era magnífico poder aliviar el nudo en la garganta, tal como cuando era humana, no importaba cuánto ardieran mis ojos al final. La sensación de haber soltado aquellas lágrimas era deliciosa. Aquellas gotas cargadas de tantos sentimientos: tristeza, angustia…Era una sensación agradable, hacía pensar que el agujero en el pecho se había cerrado, o que al menos el dolor había cesado momentáneamente.

El auto era un mar de silencio. Alice mantenía la vista al frente, mientras Emmet, Rose y yo mirábamos por nuestras respectivas ventanillas. El silencio fue interrumpido por la voz del conductor preguntando a dónde debía ir ahora. Alice le dio las indicaciones pertinentes, y yo me volví a sumir en mis propios pensamientos.

-Aquí –exclamó Alice sacándonos a todos de nuestra burbuja. El taxista frenó en seco frente a una casa muy parecida a la de los Cullen; fachada blanca y con cristales, que a pesar de ser muchos y amplios, no permitían mirar hacia dentro.

Emmet fue el primero en bajar, para luego abrir la puerta del lado de Rosalie y ayudarla a salir. Luego se dispuso a sacar el equipaje de la parte trasera del auto, mientras Alice y yo salíamos por el otro lado del auto.

Alice me pasó un brazo por la espalda, dándome con eso ánimos para avanzar. Rose y Emmet nos seguían detrás. Era extraño –al menos para mí –que nadie parecía estarnos esperando.

-¿Saben que venimos? –pregunté a Alice.
-Sí, están de caza. Volverán pronto.

Cuando estábamos frente al portal, Alice le dio un pequeño empujoncito a la puerta y ésta se abrió.

-Supongo que es una ciudad segura –dijo Rose con un tono de ironía.
-Nadie notaría que estaba abierta. Solo un vampiro podría.

Nos adentramos a la casa, tenía un toque de calidez y un aroma a vainilla, lilas y algo más. Seguía pareciéndose a la casa de los Cullen, pero con un toque mucho más femenino.

-¿Son todas mujeres? –pregunté en un susurro.
-Técnicamente. Tanya, Kate e Irina son las verdaderas Denalí, Carmen y Eleazar son casi nuevos en el clan y tienen más libertad, vienen y van a su gusto. –contestó Alice sin titubear.
-¿Por qué? –preguntó Emmet mientras bajaba las maletas.
-Parece una casa de mujeres –susurré.
-No, ¿por qué hablas tan bajito? –dijo usando un tono que hizo vibrar los vidrios. Yo me quedé observando los cristales como señalando que esa era mi razón –no hay cámaras, ni grabadoras –dijo sin bajar el tono.
-¡Emmet! –le dijo Rose acariciando su brazo y con una risita. –tampoco hay necesidad de gritar, todos aquí escuchamos perfectamente.
-¡Y también hablamos perfectamente! –soltó una carcajada que hizo vibrar los cristales una vez más.

Alice volteó a mirarlo y rodó los ojos.

-No tardan demasiado en llegar. Sabes que se caza cerca.

Por la parte trasera se oían pasos cortos y risitas femeninas; sin embargo se percibía que entre ellos venía un hombre.

-¡Alice! –exclamó alguien cuyo rostro aún no veía. Se acercó lo suficiente para darle un abrazo a mi amiga -¡es genial tenerlos aquí!

Alice sonrió.

-¡Emmet, Rose! –repitió el mismo proceso, era una mujer con cabellos de un color extraño, algo entre el rubio y un tono fresa. Un color que debía de ser único. –Y tú debes ser Bella –dijo al reparar en mí –mucho gusto, –extendí mi mano y ella la tomó –soy Tanya.

Otras dos mujeres aparecieron por detrás. Ambas de cabello rubio y sonriendo, todas hicieron lo mismo: primero saludaron a Alice, luego a Emmet y Rose y por último se presentaban. Sus nombres eran Kate e Irina. Eran hermosas, todas lo eran.

-Somos casi familia de los Cullen –dijo Kate en una sonrisa –y es bueno conocerte. –sonreí hipócritamente, como ya estaba acostumbrada a hacerlo.
-¿No viene Edward? –Preguntó Tanya mirando a Alice -¿ni Carlisle, Esme…Jasper? –era tan notorio que los últimos nombres los había agregado en un intento por disimular su interés hacia el Cullen soltero.
-No en esta ocasión -puntualizó Alice.

Momento después, hizo su entrada el misterioso hombre. Por quien habíamos venido hasta acá, quien supuestamente tendría algo que decir con respecto a mi “don”.

Cuando lo vi, me impacté, su nombre no tenía relación con su físico, y por algún motivo me lo había imaginado mayor a lo que era. Sabía que los vampiros no envejecían, pero era notorio que Emmet era mayor que Edward –por ejemplo –su paso era delicado y casi coreografiado, su cabello color arena y alto, muy alto.

Noté como Kate mordía su labio inferior y miraba a Alice con ojos curiosos, quien inmediatamente volteó a mirar a sus primas. Esto era un alivio, yo no era la única sorprendida.

-Él es Garret –dijo Kate caminando hacia él –mi prometido.

La quijada de Alice cayó. Rose y Emmet trataron de disimular, pero su mandíbula también se encontraba bastante baja. Yo los miraba sin comprender nada, ¿era esto algo extraño? ¿Ya Kate estaría casada? ¿Sería él un vampiro “malo”?

“Garret” se acercó y dio la mano a los tres Cullen, luego a mí, al menos yo no era la única que no lo conocía. Cuando se acercó, noté algo diferente en él. Tenía los ojos rojos, probablemente del color que los tenía yo o un poco más oscuros ¿Acaso Kate había convertido a un humano para ser su enamorado?

-Era un nómada, nos conocimos en un día de caza y nos enamoramos –él se posó junto a su prometida y se abrazaron…mis piernas comenzaron a temblar y sin notarlo estaba con la cabeza entre mis piernas, llorando otra vez, con las lágrimas y gemidos saliendo descontroladamente.

Mi pecho me ardía, y no podía hacer que mis lamentos fuesen menos audibles.

-¿Dije algo? –reconocí la voz de Kate.
-Sólo déjenla sola –susurró Rose y sentí como se sentaba a mi lado, pasando las manos por mi espalda.

Este es Garret, mi prometido.

¿Isabella Marie Swan…aceptarías casarte conmigo en algún momento de nuestras dichosas vidas?

Podía escuchar su voz con aquella claridad con la que había pronunciado aquella propuesta. Aquella propuesta que no había contestado. Aquella propuesta por la que hubiese dado mi vida…y la di, en una noche de invierno. En una maldita noche de maldito invierno. Ahora estaba atrapada ahí, en la noche, en el invierno. No parecía que el sol fuese a salir; sentía que ni la primavera, ni el día llegarían nunca.

¿Isabella Marie Swan…aceptarías casarte conmigo en algún momento de nuestras dichosas vidas?

Rosalie me ayudó a levantarme, y Tanya nos guió a una habitación en el piso de arriba. No había cama como era de esperarse, pero sí unos puff tirados en el suelo. Me dejé caer sobre uno de ellos y Rose se sentó en otro, Tanya salió de la habitación cerrando la puerta a su espalda. La luz se filtraba en la habitación brindando un ambiente cálido.

-Gracias Rose –musité.
-No hay de qué. Sólo hago lo que me gustaría que alguien hubiese hecho por mí.
-¿Quieres contarme tu historia? –la miré y sequé lo que quedaban de mis lágrimas.
-No tiene un final feliz…aunque eso ya lo debes saber.
-Sí –musité –los finales felices no son para los vampiros.
-Es lo que digo, bueno, el problema es ése, que no hay final.

Rose tomó una bocanada de aire innecesaria.

-Estaba a punto de casarme con un joven millonario de mi pueblo, a pesar de que no lo amaba. En una ocasión, él y sus amigos estaban borrachos y yo caminaba sola por la calle, era una estupidez, ya que era muy tarde y yo era muy hermosa –me miró nerviosa y prosiguió –no es algo de lo que realmente me guste hablar, y no quiero que tengas pesadillas –rodó los ojos y esbozó una media sonrisa.
-Tener una pesadilla ahora sería maravilloso. Continúa…si quieres hacerlo.

Cerró los ojos y ahogó un gemido.

-El punto es que acabe a medio morir, sola, el frío me azotaba y me preguntaba por qué la muerte se tardaba tanto en llegar. Se tardó demasiado y aún la estoy esperando. Carlisle llegó y me “rescató”, a su modo de ver el rescate. Me quería como pareja de Edward. Su único hijo para el momento no me recibió con gusto y yo estaba ahí, viviendo aquel horrible martirio que me impedía morir. La ponzoña de Carlisle tardó días en hacer efecto, cuando desperté me odiaba a mí misma, a Carlisle, a Edward y hasta a Esme.
-¿Por qué lo hacen?
-Traté de que no te hicieran lo mismo, pero ellos ven la ponzoña como un milagro…y es una aberración. Claro que todo mejoró cuando encontré a Emmet, pero eso no viene al caso.
-Jamás encontraré a nadie como Jake –dije tratando de contener mis lágrimas.
-Puede que sí, puede que no. Pero el primer amor no se olvida…haría cualquier cosa porque tú lo olvidarás.
-No quiero.

Rose asintió y acarició mi mano.

-Sé que sueno repetitiva, pero verás como todo sale bien. Los Cullen son realmente geniales.
-Los Cullen –musité.
-Bueno, yo también soy genial –dijo sonriendo anchamente.

Levanté una ceja.

-Lo siento, creo que nunca nos presentamos. –medio sonrió y extendió su mano –mi nombre es Rosalie Hale.

Apreté su mano mientras dibujaba una sonrisa en mi rostro.

-Soy Isabella Swan…pero puedes llamarme Bella. De hecho, jamás me llames Isabella.
-Es una promesa

Nos soltamos las manos y ambas comenzamos a carcajearnos sin sentido.

-Es como nuestro lado humano, jamás quisiera dejarlo.
-Tampoco yo, Rose.
-¿Qué te puso tan mal?

Como una cuestión de inercia, pasé mi mano por mi dedo anular. Jamás había sido ocupado por un anillo de compromiso, pero sentía como si aquel dedo perteneciera a Jacob Black.

-Él me pidió que nos casáramos…y ver a Kate…y Garret. No es fácil –susurré.
-Todo esto es una estupidez. Sé que son “enemigos mortales”, pero yo los veo como “amantes eternos”. Bella, no tienes por qué apartarte de él si no quieres.
-Pero…ni siquiera lo he visto –las lágrimas comenzaron a rodar por mi rostro –no sé dónde está o si aún me quiere.

Rose se acercó a mí, y me envolvió en un abrazo.

-Todo saldrá bien.

Sí, ya me había dicho eso, y aún así, sólo oírla, me hacía pensar en que ella tenía razón, ¿qué era lo que me separaba de Jacob? Sólo mi terquedad…y una línea límite de ubicación desconocida, al menos para mí.



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Hmmmm...sé que es algo repetitivo lo de las llanteras de Bella, pero es necesario. No quedan demasiadas...y bueno, es que hoy estaba por ahí por la vida pensando y la historia entera dio un giro XD pero creo que les va a gustar ^^

7 comentarios:

  1. aww..!!

    estaa Geniial LE Capituloo,

    Ojala y pronto Se encuentre cOn JaKe!

    Siigue asii,
    esta genial la historiia:)


    Oh, por cierto, tienes PremiOs en el BLog:)

    Besos:)

    b;;kathe

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  2. Robin...

    No te imaginas el nudo que siento en la garganta... sin dudas...

    Eres un angel que vino a hacer mis dias mas dichosos!! adoro todo lo que haces!!

    No se me hizo repetitivo.. es justo!! Bella necesita sacarlo todo... Duele.... y la entiendo... pero me da gusto lo que le dijo Rose y ojala se anime a buscar a Jake... ahhh kasi me haces chillar!!!

    TE AMO!!!

    Kokoro
    NTLS Alpha

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  3. Wow! casi lloro, pobre Bella! Que lo busque, que lo busque! Please!!! Yo quiero el encuentro!!!
    Te adoro, Ro... sabes que pienso que sos una genia!
    Muchos besos!!! Y seguí así!!!

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  4. =(, pobre Bella, en verdad me da mucha pena, su dolor debe ser tan fuerte i esta IMPRIMADA de Jacob u.u , no me iamgino q vuelco puede tener la historia :/, pero viniendo de ti esoty segura q será algo genial :)
    y me rei mucho con la llegada de Garret, no le creo mucho a Kate q se lo aya encontrado por ay de suerte, la freskolina lo enkontro guapo y lo convirrtió XD

    besos BYEEE ;***

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  5. yo quiero que Bella tenga algo con Edward(habria mas competencia para Jake..jiji) aunque oviamente se quedara con Jacob sabes que me gustaba la idea que tubo Alice la de casarlos de embuste y ps que Edward le guste Bella y ella tratando de olvidar a Jake ps que decida "empezar" otra vez pero oviamente el amor verdadero triunfa osea Jake ♥ Bella

    Graxias x los capitulos.....

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  6. como qe la historia da un giroD:??
    bueno el capitulo esta trizte:(
    pero me encanta seguirlo leyendoxD
    esperoo qe todo se arregle(yn)
    besos♥

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  7. BELLA TIENE QUE ESTAR CON JACOBB! (L) TEAM JACOB A MUERTEEEE :D:D:D

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Robin Wolfe