30 jun. 2009

Solsticio, Capítulo 7


Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Pero la historia me pertenece a mí (Robin Cullen/Black). 
Summary: Luego de la transformación de Jacob, su relación con Bella tomará otro rumbo, pero ¿puede una relación con un lobo ser segura? ¿Qué opinaran los Cullen al respecto? BxJ
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Capítulo 7. Amor
Jacob POV

- ¿Quiénes son los vampiros?- escupió las palabras como si hubiese estado meditando el hecho de que los conocía

Yo sólo necesitaba que ella lo preguntara, para que no hubiese culpabilidad en decírselo a alguien, no se suponía que pudiera hacerlo, pero al igual que decirle que era un lobo, la imprimación te exoneraba de cualquier regla en este mundo. Yo haría cualquier cosa por Bella, y por supuesto le diría la verdad
- Los Cullen-escupí yo también. Ése apellido me había estado quemando la garganta.
Sentí que se le tensaron los músculos que descansaban sobre mi pierna. Se levantó y quedó sentada frente a mí.
- ¿Alice?-asentí, tomó aire
- ¿Edward?-volví a asentir
- ¿Carl…?
- Todos, Bella. Son todos vampiros.


Vi que su piel erizó y cerró las manos en forma de puños
-Bella-dije tomando sus pequeños puños con mis manos-ya te dije que no tienes qué preocuparte
-Pero, los vam… -entrecerró los ojos, como incapaz de terminar la palabra-vampiros-suspiró-beben sangre ¿no?, ¿sangre humana?
-Los Cullen dicen que ellos son diferentes, y que no beben sangre humana. Por eso lobos y vampiros hemos podido convivir en el mismo pueblo. Hace muchos años los Cullen llegaron a Forks…
-Pensé que eran recién llegados
-Habían venido años atrás, y la antigua manada hizo un tratado con ellos.
-¿Un tratado?
-Ellos dijeron que únicamente bebían sangre animal, así que los viejos hicieron un tratado, algo así como un acuerdo limítrofe, de forma tal que jamás se tuvieran que cruzar en los bosques.
-Entonces, sólo sangre animal
-Es lo que dicen. Pero ¿cuál es la diferencia? Siguen siendo chupasangres, siguen siendo fríos, siguen siendo monstruos.
-Supongo que sí
-Pero, eso no importa, ellos saben que tú estás protegida por nosotros.
-¿Cómo lo saben?
-Porque me vieron ahí, en tu escuela, contigo. No te harán nada, no se atreverían

Me acerqué un poco más a ella, estaba muy nerviosa, su mirada estaba perdida y temblaba un poco. No iba a permitir que Bella estuviese aterrorizada, aunque yo prefería que se mantuviera lejos de los fríos.
Acaricié su cabello y su rostro, ella no respondió. Me acerqué a sus labios y la besé dulcemente. Dejé contagiarla de mi calma, mientras ella me invadía por su pánico, pero yo no tenía miedo, al menos no ese día, Bella estaba conmigo y estaba bien.



Bella POV

Los labios de Jake acariciaban con suavidad los míos, era extraño besarlo en  aquel momento cuando mi mente estaba inundada de imágenes desagradables, pero dejé que besarlo me diera un poco de calma. La agitación por los vampiros se aplacaba por la agitación que me producían los besos de Jacob, el pulso se me aceleró y me sumergí en él, en ese momento todo lo demás dejó de existir; aferré mis manos a su cabello corto para acercarlo más a mí. Bajé mis manos hasta su espalda y él me rodeó por la cintura. El mundo parecía haberse detenido. No había rastro de que el tiempo estuviese pasando, el momento era perfecto y era todo lo que me importaba.
Desde que había empezado esta relación con Jake, el sol parecía nunca ocultarse, el día era más largo que la noche. Ésta duraba apenas unos minutos, a veces más si tenía una pesadilla, pero no eran tan seguidas. Era como el solsticio de mi vida, cuando realmente había comenzado a vivir, y no quería que se acabara. Quería pasar el resto de mi vida con Jacob, compartir cada minuto con él. Mientras más tiempo pasaba junto a Jake, más lo necesitaba, pero de una forma saludable, hermosa, de esa forma en que la piel necesita el sol, porque Jacob era mi sol personal. Con su sonrisa, sus abrazos, su mirar, un sol para el que no existía eclipse. Un sol cuya luz jamás se ocultaría.
Nuestros labios se separaron lentamente y ambos sonreímos a la vez, como el reflejo de un espejo.
El crepúsculo había dado inicio, pero en cuanto Jake volvió a sonreír,  el sol siguió brillando alto. Jake me miró apasionadamente, como sólo él lo hacía.
-Probablemente debería irme
-No me gusta esa probabilidad –dijo
-A mí tampoco Jake, pero te veré mañana
-Claro –sonrió

Me acompañó hasta la pickup y él manejó hasta su casa de vuelta, ya que yo no estaba muy segura de cuál era el camino. Lo dejé ahí y me fui hasta mi casa, entonces las imágenes de los vampiros volvieron a mi mente. Ya no tenía la compañía de Jacob para distraerme.
¿Acaso no era suficiente con que mi novio fuese un licántropo? Ahora, mis mejores amigos debían ser vampiros. Reflexioné durante un momento… los mitos no eran mitos. ¿Qué sería lo siguiente, que Angela fuera una sirena y Mike un elfo? Tal vez Jessica fuese un dragón. Ya no había límites para lo desconocido.

Cuando llegué a la casa, me puse a cocinar para mantenerme ocupada, Charlie llegó un poco después. Cenamos sin hablar demasiado, le conté un poco sobre la escuela y que había ido a La Push, de cualquier forma en Forks no había secretos, y menos entre Billy y Charlie.
Cuando terminamos de cenar, subí a mi habitación  y me quedé dormida antes de lo esperado.
Esa noche tuve la misma pesadilla que la noche anterior, pero esta vez el vampiro tenía cara, para mi sorpresa no era Edward o Alice, que eran los Cullen que yo más conocía. El vampiro era Jasper, el novio de Alice. Al menos esta vez, sabía que se trataba de un sueño, pero aún así me espanté.
Me desperté con los músculos agarrotados. Cuando llegué a la escuela me quedé un buen rato en la camioneta. ¿Cómo rayos iba a hablarle a Alice? ¿Cómo me iba a sentar junto a Edward en Biología?, ya nada era lo mismo una vez que conocía su secreto; un secreto que ellos no me habían revelado,  y cuyas probabilidades de ser revelado por ellos mismos, parecían muy bajas.
Me asomé al espejo retrovisor y los vi apoyados en el deslumbrante auto plateado como cualquier otra mañana. Tomé aire.
Bajé del auto y me quedé junto a él. Hice un gesto de buscar un libro en mi mochila, aunque no sabía que estaba buscando realmente.
-Hola-saludó Alice canturreando, como siempre
-Hola-evité mirarla y continué en mi falsa búsqueda
-Parece que quieres hablar con nosotros- dijo Edward en voz baja
-No, para nada-¿qué demonios, también era psíquico?

Edward se carcajeó, fue cuando alcé la mirada.
-Para nada, pero puedo oír tus pensamientos. Pero podrías llamar a Alice psíquica

Los ojos de Alice centellearon,  mostrando el orgullo que le producía ese calificativo

-Oigan, de verdad no quiero saber nada
-Pero si ya lo sabes todo Bella
-No, no sé nada y no quiero saberlo-grité
-Somos vampiros, Bella, pero… jamás lo supiste por nosotros, ¿de acuerdo?-dijo en un tono tan bajo que tuve que hacer un gran esfuerzo por oírla
¬-¿Por qué no? ¿cuál es la estúpida diferencia entre saberlo por ustedes  o por un hombre lobo?
-Mucha. Él te lo dijo porque te ama, pero nuestro secreto vale más para otros que para nosotros, ¿entendiste?
-No se lo diré a  nadie, pueden estar tranquilos
-Eso lo sabemos.
-Y si no quieres estar con nosotros lo entendemos
-No, Edward, no es eso, es sólo que me cuesta, es… diferente.
-No te comeremos-aseguró Alice-no creo que sepas tan bien-agregó con una sonrisa
-¿El tratado no les permite beber sangre humana?
-Aprendimos de Carlisle. El tratado sólo establece que si mordemos a algún humano, los lobos nos atacarían
-Genial-mascullé

Caminé dejándolos atrás, aunque no les tomó ni un segundo alcanzarme.
-Sabemos que no quieres alejarte de nosotros
¬-No, no quiero, porque son geniales y la verdad es que me divertía con ustedes, pero  no lo sé, no es fácil de asimilar.
-Hay tiempo-canturreó Alice

Afortunadamente aquel día no tenía biología, así que no fue tan difícil huir de los Cullen, aunque en mi interior, yo no quería alejarme de ellos.
A partir de ése día, el resto paso con rapidez. Las mañanas en la escuela y las tardes en La Push. Me vi obligada a llevarme mi tarea, porque de lo contrario no la haría nunca, además me permitía distraerme mientras Jacob hacia guardias, Sam se había aprovechado de que tendría un día libre para explotarlo más. Le insistí varias veces en que no era necesario que tuviera que esforzarse tanto sólo para pasar mi cumpleaños conmigo, ya que a mí, los cumpleaños no me ilusionaban demasiado, pero él insistía en que aquel sería el mejor cumpleaños de mi vida.



La mañana del 13 de septiembre me desperté feliz, sí, podría llamarse así. No había tenido pesadillas y había un sol espectacular. Parecía que mi madre hubiese mandado el sol desde Florida como regalo de cumpleaños.
En la cocina estaba Charlie
-Feliz Cumpleaños Bella-dijo sin demasiado ánimo. Mi padre tampoco era del que le gustaban las celebraciones
-Gracias, papá.
-Tu madre te envió esto hace un par de días-me entregó una bolsa de regalos-y éste es el mío
-Gracias, no tenían por qué
-Tengo que irme
-De acuerdo

Salió por la puerta principal y oí la patrulla alejarse
No tenía intenciones de abrir mis regalos, así que los hice a un lado. Desayuné algo rápido y me fui a la escuela. No debí sorprenderme de que Alice y Edward no estuviesen ahí. Los demás pensaban que los Cullen se iban de campamento cuando salía el sol, pero recordaba las palabras de Jacob «No, no se derriten, cuando sale el sol, empiezan a brillar como diamantes, es estúpido» Luego le había preguntado a Alice sobre eso, y me había dicho que sí, claro, omití la frase «es estúpido»
Saber que los Cullen eran vampiros y que además tenían esas habilidades extrañas había aclarado algunas de mis dudas, ahora entendía como Edward me había salvado aquel día en la carretera, y el brillo de arcoíris que yo había visto. Al menos no estaba loca, eso era importante.
Mi primera clase era Cálculo, no era un buen regalo de cumpleaños, pero al menos no tendría que sentarme sola en biología.
-Feliz cumpleaños Bella-me dijo Angela en la clase de Cálculo, pero lo hizo muy bajito.
-Gracias
-No le dije a nadie, tranquila

Este era mi primer cumpleaños en Forks, sólo Angela lo sabía –y ni siquiera sé cómo-pero le había hecho jurar que no se lo comentaría a nadie
Cuando las clases terminaron, me agobio la idea de que en realidad no sabía lo que Jacob tenía preparado. Conduje más lento de lo que esperaba. Una vez en La Push, también me tomé todo con calma. Me peiné un poco y me quedé en el auto.
Seth venía de la playa, en cuanto vio la pickup, comenzó a caminar hacia ella y venía con una sonrisa. Bajé del auto
-Bella, feliz cumpleaños-dijo alegre
-Muchas gracias Seth-no pude evitar que su alegría me contagiara
-¿Qué harán hoy?-me fascinó el plural
-No lo sé

Se mordió los labios y dijo
-Qué tonta pregunta, si yo ya lo sé
-¿Jacob te lo dijo?-inquirí
- No, para nada. Lo escuché, ya sabes, no hay secretos en una manada
-Ah… ¿es de muy mal gusto, cierto? No tener secretos…
-Sí, es lo único malo

Lo único. Seth amaba ser un lobo.
- Bueno, creo que deberías ir con Jake
- Sí, claro

Avancé hacia la pequeña casa roja descolorida, preguntándome qué estaría haciendo Jacob.
Toqué la puerta un par de veces. Jacob me abrió y me rodeó con sus brazos calientes
- -Feliz cumpleaños, Bella-dijo con los labios pegados a mi cabello
- ¬-Gracias, Jake
- -¿Qué se siente ya ser toda una señorona de 18 años?
- -No se siente nada diferente. Y hablando de Roma, ¿cuándo cumplirás los 18?
- -No de momento
- -¿Cómo que no de momento? Sabes que puedo ir presa por estar con un menor…-agregué en tono de broma
- -Vamos, Bella. Mírame, en serio crees que te ves mayor que yo –dijo con una sonrisa enorme
- -Creo que tienes razón –asentí – en tal caso, creo que debería organizarte algo para tu cumpleaños, ¿no?
- -Los lobos no crecen, Bella. No hasta que abandonan su espíritu. Así que no hay cumpleaños que celebrar
- -¿Cómo que no crecen, cómo le llamas a lo que haces tú? Cada día eres más grande Jake
- -Me refiero a que no envejecen

Me quedé muda. Jake tendría 15, 16 no sé cuantos por siempre y yo… ¿seguiría envejeciendo?
-Algún día envejeceré y tendré canas-sonrió-arrugas, de todo, pero cuando quiera, ya sabes, cuando estemos listos.

Tragué saliva y Jacob bajó la mirada
-¿Estemos?-inquirí
-No envejeceré sino es por ti Bella

Por siempre y para siempre. Resonó en mi cabeza la frase. No habría otra para él, no habría otro para mí, ya eso  lo sabía. Y yo deseaba que fuera así, no quería a nadie que no fuera Jake y ya había decidido que cada segundo con él, no era suficiente, pero ¿por cuánto tiempo él permanecería atado a su espíritu lobo?
-O sea que envejecerás cuando yo esté vieja, o algo por el estilo
-¿Te parece si hablamos de otra cosa?-estaba a punto de negarme, pero entonces se acercó a mí, y me dio un beso inesperado. ¡Rayos! Conocía mi debilidad, no tuve escapatoria, me dejé llevar.

Se separó y me acarició el rostro.
-¿Quieres hacer algo en especial?

Negué con la cabeza, e hice un puchero, no sé por qué. Me sentí como una niña pequeña.
-Bien, entonces seguiremos mi plan. Hay una ley que dice que cuando se cumplen 18 años debes hacer algo alocado y estúpido
-Jamás había escuchado esa ley
-Eso es porque nunca antes habías cumplido 18 años
-No me digas…
-Oh, vamos Bella, es algo que se dice aquí en La Push
-Okey
-Entonces, puedes elegir entre-uso esa voz de locutor que va a anunciar premios- un salto de acantilado-me mordí el labio -Un paseo en moto-aún con la voz de locutor
-Charlie me mataría
-Entonces, esa opción la podemos descartar –añadió con su voz
-En tal caso prefiero el acantilado
-Genial –sonrió

Cuando llegamos a la parte alta de la playa –aunque no  la más alta-comencé a tener miedo
Jacob me besó otra vez, en la alta roca, con el viento ondeando mi cabello y el sonido del mar tan lejos y tan cerca
- Es buen día, porque hay sol y la marea está tranquila
-El sol siempre brilla en Forks-añadí en voz baja.

Él bajó la mirada hacia mí y me acarició las mejillas sonrojadas
-Te amo, Bella…-hizo una pausa- no, espera, hago mucho más que amarte, amor no es suficiente
-No lo es –asentí- yo también siento mucho más Jake

Sonrió ampliamente
-Jake
-A sus órdenes, hermosura
-No quiero saltar –dije en un tono muy bajo, temía parecer cobarde
-Entonces no tienes que, pensé que querías. El otro día veías a los demás con entusiasmo. La verdad yo prefiero que no saltes, Bella, pero haría lo que fuera por hacerte feliz

Lo abracé.
Fuimos de vuelta a First Beach, aquel día lucía como una playa de California, con el sol de un color intenso, pero mi sol personal lo superaba en muchos sentidos
Nos sentamos en un árbol y estuvimos conversando. Dejé a Jacob hablar, sus historias eran fascinantes, su manada parecía muy divertida. Me reí con gusto de las ocurrencias de Quil y Embry, de cómo Paul perdía fácilmente los estribos, y de cómo Jake era un gran lobo. Todo parecía divertido en esa manada…Todo excepto el macho alfa
-Sam es un tipo raro-dijo Jake –tiene a Emily y la ama, hasta hemos “oído” que le propondrá matrimonio, sin embargo, jamás lo verás sonriente. Casi siempre tiene la cara tensa, con arrugas en la frente
”Muchos dicen que es culpa de Leah, pero cómo se atreven a culpar a Leah, tú bien sabes que Leah no es diosa de mi devoción, pero hay que admitir que ha sufrido demasiado, ¿sabes por qué?
Negué con la cabeza
-Bien, Sam y Leah eran novios –hice un sonido de asombro- pero cuando Sam se convirtió, estuvo varios días por los bosques sin que nadie supiera nada de él…Y puff, regresa y se imprima de Emily, la prima de Leah
- No sabía que fuese su prima
-Lo es, o lo eran. Porque Leah no le habla muy seguido. Y claro, yo entiendo a ambos. Porque Sam no es culpable, y a veces Leah es un disturbio para la manada completa, porque de su mente no salen imágenes de disgusto hacia Sam, pero, no las tendría cualquiera?

En aquel momento, me olvidé de la historia que Jacob estaba contando, pensando en cuanto me alegraba que él no hubiese tenido una novia antes,  que se hubiese quedado sola y herida por mi culpa. Aunque según Angela, si Jacob estaba enamorado de alguien –aunque ella no sabía de la imprimación- era de mí.
-¿Y qué pasará con Leah? ¿Todos los demás imprimarán?
-No lo sé. Como te dije, la imprimación es una historia hueca, nadie sabe nada. Absolutamente nada
-Leah es hermosa, podría enamorarse otra vez, no debe imprimarse o algo así, ¿cierto?

Jacob POV
-Claro que puede, pero ya ella amó a Sam. Sólo la imprimación se lo borrará. Porque una vez que te imprimas no ves la cara de nadie más –mientras le decía eso a Bella, noté la verdad que había en ello.

«Leah es hermosa» Y yo trataba de ver que Bella decía la verdad, pero no lo sabía. No tenía ni idea del tono exacto de su piel o del tamaño de sus ojos. De absolutamente nada, Leah –y creo que cualquier otra chica- era un hoyo vacío en mi cerebro.  Creo que jamás la he visto a los ojos, creo que jamás he visto algo de ella que no sea su ropa rasgada por entrar en fase.
Dudo mucho en verdad que Sam haya vuelto a ver a Leah a los ojos. Primero, porque se imprimó de Emily y segundo porque sus ojos deben contar la historia completa de su dolor
Como si la hubiésemos llamado, Leah se venía acercando desde el otro lado de la playa.
-Leah-gritó Bella ondeando la mano
-Bella-gritó ella también. Corrió muy rápido hasta donde estábamos- Feliz cumpleaños-la estrechó en sus brazos
-Gracias
-¿Qué tal, saltaste del acantilado?
-No-dijo en voz muy baja- me espanté

Pasé mi brazo sobre el hombro de Bella y ella me lo quitó y me dirigió una mirada que no comprendí al principio…Rayos, ahora Bella no se sentía igual mostrando a Leah que nos amábamos, debería haberme callado esa historia.
-Emily quiere que sea su madrina de bodas –habló como si necesitara decírselo a alguien
-¿Qué?-inquirió Bella sobresaltada
-Debe de estar loca-le dije
-Ustedes mejor que nadie, saben que no es culpa de Emily o de Sam
-No me digas, ahora eres su defensora Leah
-Para nada, pero ustedes se quieren tal como ellos, es igual… es –su voz se apagó- pero Emily es mi prima y Sam es mi jefe-añadió con un tono de furia y sentí su mirada fulminándome, cuando levanté la vista, sus ojos al contrario reflejaban una calma absoluta.
-Pero Leah, no crees que sufrirás suficiente sólo con tener que asistir, como para estar en todo el proceso de preparación? –comentó Bella
-no sé… Debo irme –titubeó-

Salió corriendo tan rápido que parecía haber entrado en fase, pero no lo hizo…
-Pobre Leah
-Voy a buscarle un novio –bromeé- ¿qué tal uno de tus amigos chupasangre?
-Edward está soltero-agregó
-Bella, ni se te ocurra. Si los lobos odiamos a los vampiros, Leah ha de ser la que gane en el ranking…Los detesta.
-Ya sé. Vampiros y lobos, nunca juntos. Lo capté.
-Muy bien
-Pero en serio es que no se toleran o qué?
-Enemigos naturales, aparte de que apestan –arrugué la nariz, recordando su olor-  además, son asesinos. Los desprecio lo suficiente como para matarlos a todos si se atreven a hacer algo…-se me apagó la voz pensando en Bella, moví los hombros que se me habían tensado de la furia. Respiré y besé a Bella en la mejilla, entonces todo volvió a la normalidad.


El cielo comenzó a tomar un tono anaranjado
-Ya es tarde Jake, debería pasar algo del día de hoy con Charlie
-Sí, debes volver

La acompañé hasta la camioneta, se subió al auto y puso la mano en el contacto. Me quedé afuera apoyando las manos en el techo de la chevy, mientras la puerta permanecía abierta
-Espera
-¿Si? –volteó con los ojos curiosos

Busqué en mi bolsillo en busca del papel que envolvía el obsequio. Se lo entregué.
Bella lo abrió delicadamente y sacó la pulsera como si fuese de cristal. La apoyó en su palma  y salió del auto con mi ayuda
-Es hermosa, Jake, gracias
-No es nada. La hice yo mismo
-¿Cómo dices que no es nada? Es el regalo más hermoso que he recibido
-Deja que te la coloque

Bella me extendió la mano izquierda donde sostenía la pulsera, le hice un nudo y ella tomó el dije en forma de lobo entre sus manos, lo volteó y paso los dedos por la inscripción
-Por siempre y para siempre –le susurré

Se acercó a mi pecho, la envolví con mis brazos y comenzó a llorar.
-Lo siento, lo siento –se disculpaba
-¿Qué, qué pasa Bella? –le dije apretándola más a mi cuerpo. Ella hizo un esfuerzo por separarse
- Te mojé todo Jake –y paso sus manos por mi pecho humedecido por sus lágrimas
-Bella, qué importa –y la volví a acercar a mí

Luego, volvió a subir al auto
-Ha sido mi mejor cumpleaños, gracias Jake
-Te lo prometí –sonreí

Me devolvió la sonrisa, encendió el motor, cerré la puerta con delicadeza y se alejó.
¿Cuánto más podría yo amarte, Bella Swan…?

2 comentarios:

  1. Wooooooo
    Esta increibleeeeeee
    Robin eres la mejor!!!!
    si fueras la alfa de una manada te juro que te seguiría!!!
    AAUUUUUUUUUUUUUUUUUUU

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  2. Wowww holaaa! x fin encuentro una team jacob! (: siempre le toca sufrir a mi pobre lobitooo!!

    Me encantaaaaaaaaa este ficccccccc ♥ Lo amo... lo idolatrooo! Ufff felicidades en seriooo (:

    jajaja admas de q tbn me hace reir "jess una sirena? jajaja o mike un elfo"?

    Sigue escribiendo... estare pendiente a TODAS tus publicaciones!

    Team Jacob 102%
    Lichyy!!

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Robin Wolfe