30 jun. 2009

Solsticio, Capítulo 6

Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Pero la historia me pertenece a mí (Robin Cullen/Black). 
Summary: Luego de la transformación de Jacob, su relación con Bella tomará otro rumbo, pero ¿puede una relación con un lobo ser segura? 
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Capítulo 6. Siempre
Bella POV

Caminaba por el bosque en contra de las advertencias de Jacob. Estaba totalmente sola y perdida; era imposible no perderse en los bosques de Forks, era verde por cualquier lugar, me parecía estar caminando en círculos y ya los pies me pedían descanso. Me esforcé en buscar la luz de la luna, pero no la hallé. Era una de las noches más oscuras que había visto, me supuse tres alternativas, había luna nueva, un eclipse o estaba por amanecer. Aunque apoyé todas mis esperanzas en la tercera opción, sabía que era la menos probable, no podía haber vagado por el bosque toda la noche…aunque no recordaba cuando me había adentrado a él. 

Escuché que algunas hojas se movían a mi espalda, volteé con el terror grabado en el rostro, pero las facciones se me relajaron cuando vi aquella mirada. Ciertamente,  no era tan maravillosa como otros días, tal vez por el hecho de que no me estaba viendo a mí, o porque la verdad se me dificultaba mucho ver. Jake iba acompañado de Sam, un lobo negro gigantesco y atemorizante. Al contrario, Jacob era hermoso, incluso siendo una bola de pelos mantenía su color rojizo. 

No me había preocupado por aquella mirada irritada, hasta que noté que estaba totalmente fija a algo. Sam saltó por encima de mí y Jacob repitió el movimiento, pensé que estarían cazando... Pero aquello no era un ciervo, no era ningún animal. De hecho era  un humano. Quería gritar pero de mi garganta no se emitió ningún sonido, al contrario se me formó un nudo y las piernas me comenzaron a temblar. 

El humano no se dejaba vencer, pero Jacob y Sam parecían tener ventaja, gruñían, y le dirigían los dientes a distintas partes del cuerpo, aunque no lograban hacerle nada. El humano era bastante ágil, parecía escurrirse... Pero aquel humano  perdió está condición cuando sonrió maliciosamente dejando entrever dos grandes colmillos. Titubeó un poco, observando a los dos grandes lobos y  dirigió los colmillos al cuello de Jacob 

- Jake- grité. 

Estaba sobresaltada y nerviosa. La luz era muy tenue, pero me hizo saber que había sido una pesadilla, una terrible, tal vez la peor que había tenido.

Me levanté de la cama y junto a mí cayó el libro que había leído antes de dormir, aquel  sobre licántropos y vampiros. Definitivamente había sido una mala idea. Traté de hacerme creer que mi imaginación había recreado lo que había leído, para no evocar a mi memoria las imágenes del sueño. Además, hoy era mi primer día de clases. 

La mañana era nublada, pero ya eso no parecía molestarme.

En la escuela estacioné mi pickup cerca de la entrada, nada parecía haber cambiado demasiado, había caras nuevas y ya no estaban los grandulones de último año. Ahora yo era de último año, y eso me hizo sentir mejor, último año en Forks entonces un escalofrío me agobió. ¿Era posible que después de haber deseado irme, ahora quisiera amarrarme a este mugroso pueblo?
Jake no iría aún a la universidad, era probable que nuestra relación se acabara en el baile de fin de curso, como sucedía con la mayoría de las parejas. Sin embargo, nosotros no éramos una clásica pareja, nada es clásico cuando tu novio es en realidad una figura de cuentos de terror. Quería decir cuentos de hada, pero rara vez los hombres lobo aparecían en ellos. Mas eso no me aterrorizaba, porque Jake y yo éramos algo más que una simple pareja. 
Pero, Jacob ni siquiera asistiría al baile de graduación, porque Jacob no se graduaría, se me hizo un nudo en la garganta y luché por no llorar, pero ya dos lágrimas habían rodado por mi mejilla, estaba dispuesta a no detenerme, pero un gruñido proveniente del exterior del auto me detuvo, una moto rodó por la zona peatonal de la escuela y se estacionó justo junto a mí. Abrí la puerta rápidamente, gracias a que ya no tenía el molesto vendaje. 

- Jacob- exclamé mientras el dejaba invadir su cara por una sonrisa 

- Bella- respondió y me ayudó a salir del auto

- ¿qué haces aquí?-  dije aún desconcertada 

- no pude desearte suerte para tu primer día 

- pero eso es tu culpa Jacob- dije con más frialdad de la que quería 

- Lo sé y lo siento Bella. 

No pude resistirme a que dijera eso, además que no paraba de sonreír. 

- Jake, hay algo que quiero preguntarte 

- Adelante, soy todo oído. 

- No, en la tarde. Claro si es que puedes- ahora estaba usando un tono Irónico

- Ya estoy ansioso 

Se acercó a mi rostro, y yo volteé la cara para que sus labios se encontraran con mi mejilla. No estoy segura por qué, probablemente me estaban incomodando aquellos ojos dorados que me miraban desde el otro lado del estacionamiento. Jacob me acarició el cabello con los dedos, restándole importancia a mi movimiento.

- Te estaré esperando.

Jacob dirigió una mirada al otro lado del estacionamiento, donde estaban los Cullen apoyados en el volvo. Entonces su mirada se tornó oscura en cuanto miró hacia ellos; otro escalofrío me recorrió el cuerpo, porque su mirada me recordó a la de mi pesadilla.

Devolvió la mirada hacia mí, otra vez con la dulzura por la que yo me derretía y me dio un beso en la mejilla. A decir verdad, fue muy cerca de mis labios. Me envolvió con su cuerpo, para hacerme sentir como una niña. Estaba segurísima que ya no quedaba rastro del olor a fresas de mi champú, pero el olor de Jake, era mucho mejor. Tomó su moto de nuevo. Se alejó rápidamente y otra vez sentí la necesidad de llorar. ¿Qué haría yo sin Jacob? La verdad, es que yo no sabía vivir sin él. Deseaba que Forks abriera su propia universidad, o que Charlie fuese comprensivo y me dejara trabajar hasta que al menos Jake cumpliera la mayoría de edad… No sabía qué, pero deseaba que algo pasara para que yo no tuviese que abandonar Forks nunca. 

- Bella- cantó la voz de Alice a mi espalda, junto a Edward. Ambos arrugaron la nariz, pero ni siquiera les presté atención, porque estaba pensando en Jake.

-Alice, Edward-dije un poco distraída mientras caminábamos hacia la entrada. Mi paso parecía demasiado lento junto al de ellos. 

- Estas preparada para tu último año?- otro escalofrío me recorrió la nuca

- No- dije secamente 

- Bella- gritó Angela 

- Angela- exclamé al verla. Me acerqué a ella

- ¿Cómo estuvo tu verano? 

- Genial- afirmé- y el tuyo, qué tal Nueva York? 

- Ya sabes es La Ciudad, es grandioso!! ¿Fuiste a Florida? 

- No- dije con ligera tristeza, la verdad es que extrañaba a mi madre.

- Te quedaste en Forks?- dijo con los ojos como platos

- sí, bueno estuve más en La Push 

- ah, con tus amigos? 

- Si- aunque no había dicho nada acerca de Jake, estaba totalmente ruborizaba

- ¿Finalmente? 

- ¿Qué? 

- ¿Ya, estás saliendo con Jacob? 

- sí- dije aún más roja- ¿cómo lo supiste? Ni siquiera lo conoces, ni siquiera debía ser algo que pudieses suponer

- Si, claro, eras la única que no lo sabía

- pero si yo nunca…-tartamudeé cada palabra

- ja... No necesito conocerlo a él para saber que estas loquita por él. Y por lo que decías ya sabía que él sentía lo mismo
Me sonroje aún más, esa era una de las cosas que me incomodaba de hablar con Angela, era demasiado perceptiva.  Pero analicé sus palabras durante un minuto, entonces lo nuestro no era un asunto exclusivo de la imprimación, había algo más, algo que ya existía. Suspiré alegre con la esperanza que Angela no lo notara. 

- y qué tal?
 
- es genial- admití, volteé a ver qué cara pondría Alice a eso, pero no estaba a mi lado.

-y qué hay de los Cullen? 

- Ah- me encogí de hombros- supongo que somos amigos ahora 

- Tu ya habías hablado un par de veces con Alice, no?

- Sí, pero no pensé que fuéramos amigas. Es una larga historia

- Pues será entretenida para Cálculo

La campana sonó y nos separamos, yo tenía Biología y Angela Química. Caminé hasta el laboratorio, donde Mike estaba recostado en el marco de la puerta. Inspiré aire. 

- Hola Bella- dijo Mike con sus ojos azules clavados en mí.

- Ah, hola Mike

Él me dio paso al Laboratorio. Me quedé parada adentro analizando los asientos disponibles, Mike pasó a mi lado, se fue hacia las mesas de atrás y me hizo un gesto con la mano. Aunque las cosas habían resultado bien después de la salida al cine, tenía cierto recelo a Mike, así que ignoré su mano entusiasmada. Seguí examinando los asientos disponibles. Lauren era una opción descartable. Y el resto eran chicos a los que jamás les había dirigido la palabra. El primer mesón permanecía desocupado. Colgué mi impermeable para hacer tiempo, volví a ver el primer mesón y se había sentado Edward. Me acerqué hasta allá.

-¿Está ocupado? 

-No. Adelante 

Le sonreí agradecida y alcancé a ver la cara que ahora tenía Mike. Me senté junto a Edward, y aunque no conversamos demasiado, la clase pasó deprisa.

Después de eso, tenía Cálculo, le conté a Angela cuando había aparecido Alice en mi casa, la salida a Port Angels y le conté muy deprisa mi experiencia cercana a la muerte. No quería alarmarla demasiado. Aún así, puso los ojos como platos. Luego le hablé un poco más de Jake y dejé que ella me contara un poco como iban las cosas con Ben, al parecer su relación había sobrevivido al verano. 

El terrible primer día de clases llegó a su fin. Fui hacia mi auto y salí de la escuela rápidamente. Hoy iría a La Push y vería a Jake. Mi corazón se regocijó y mi rostro lo reflejó sin duda. 

Jacob se asomó cuando yo estaba cerca, como siempre el rugido del motor, anunciaba mi llegada. Me abrazó. Me tomó de la mano y abrió la puerta del copiloto. 

- Vamos a dar un paseo

Entré al auto y él entró del otro lado para tomar el volante. 

-¿A dónde vamos? 

- A la parte alta de la playa

Llegamos ahí, la vista era algo completamente distinta a cualquier otro lugar de La Push. La manada estaba ahí, tonteando en el borde de unos acantilados. No me preocupé, después de todo eran hombres lobo. Además Jake estaba a mi lado. 

Nos sentamos de vista a los acantilados y Jacob me rodeó con su brazo por la cintura. Me sentí genial porque el día estaba muy frío.
 
- Y bien…¿que querías preguntarme? 

- Ah, bueno, es algo sobre los lobos 

- No, Bella, no cambiamos con luna llena-dijo con mi gran sonrisa

- Eso ya lo sé, tonto... Me preguntaba…-titubeé un poco- ¿qué hacen en los bosques? 

- Ah, eso… Pues verás, nuestro trabajo es proteger a la tribu

- Si, pero ¿proteger de qué? 

- Las leyendas cuentan que los hombres lobo tienen un sólo enemigo- esperé- y bueno, son los vampiros. 

Se me hizo un nudo desde el estómago a la garganta 

- Pero no tienes de que preocuparte Bell-dijo apoyando su mejilla en mi cabello. 

- ¿Cómo dices? ¿Vampiros? ¿En serio existen? 
- Sí

- ¿Y hay vampiros aquí? ¿En Forks?  

- Sí. Pero no quiero que te alarmes. Sólo que te cuides, ¿de acuerdo? 

- ¿Y cómo saber de que cuidarme? ¿De figuras con capas negras y colmillos gigantes? 

- Bueno, tal vez deberías protegerte el cuello- dijo mientras sus labios se acercaban a mi yugular,  su aliento me rozó y luego me besó. 

- Ja…cob- dije tratando que él no notará que estaba hiperventilando

Separó sus labios de mi cuello y habló muy suave en mi mejilla

- Yo te cuidó Bella. Hoy, por siempre y para siempre 

- ¿Por siempre? 

- Y para siempre- agregó 

Me quedé observando a Seth saltar desde el acantilado. La vida de lobo debía de ser genial, yo no me atrevería a saltar así, de seguro me costaría una visita al hospital y más de dos semanas en cama. 

Estaba distraída, cuando Jacob susurró a mi oído

- Te amo 

Me quedé helada. Era la primera vez que lo decía, pero no dudaba que fuese así, y tampoco dudé de lo que yo sentía

- Y yo- afirmé

Jacob POV 

Había pasado muchos días preocupado por Bella, por los vampiros y el peligro que ella pudiese correr. Pero la idea de aparecerme en su escuela, había sido genial. Ahora, ellos sabían que Bella era una protegida por la manada, y mientras pudiese impregnarla de mi olor, lo haría. Ellos no lo soportarían. Dejarían de andar con ella, o al menos de respirar a su lado. De cualquier forma, había un tratado, un tratado que ellos debían respetar. 

-¿ Y cómo saber de que cuidarme? ¿De figuras con capas negras y colmillos gigantes? –dijo y sonreí ante la perspectiva de que esa fuera su imagen de los vampiros

- Bueno, tal vez deberías protegerte el cuello- le dije pegado a su cuello, le di un beso dulce y apasionado a la vez, esperando que mi olor se quedara ahí

- Jacob-dijo con la voz entrecortada

Separé mis labios de su cuello y le dije en el tono más dulce que logré

- Yo te cuidó Bella. Hoy, por siempre y para siempre 

- ¿Por siempre? –inquirió ella

- Y para siempre- concluí

Noté que su mirada estaba perdida, pero la frase me estaba quemando los labios, me acerqué a su oído y la dije, tal como saliera, sabía que era la verdad
- Te amo 

Se me hizo eterno el tiempo que se quedó callada, pero luego dijo muy segura

- Y yo.

Sentí que el pecho se me inflaba, no quería separarme de Bella, nunca. Jamás. 

Apoyó su cabeza en mis piernas, le comencé a acariciar el cabello. El mundo entero parecía haberse detenido, no había un momento más perfecto que éste. No deseaba estar saltando del acantilado, o vigilando los bosques. Sólo deseaba estar ahí, con mi Bella. 

-La vista es hermosa-dijo ella
Observé la vista, para mí no era nada espectacular. Pero no me atrevía a contradecirla, así que busqué la forma de estar de acuerdo. Bajé mi mirada hacia donde estaba ella.

-Tienes razón-coincidí
Sus ojos se hallaban mirándome. Y se sonrojó de aquella manera que hacía que el pulso se me acelerará. 

-Yo tampoco hablaba del paisaje-dijo en un tono muy bajo

Bajé mi cabeza y le di un beso en los labios, se sentían como la miel. La levanté, tomándola por el cabello y ella comenzó a acariciar el mío también. 

No sé cuánto tiempo estuvimos en aquel beso, yo no quería detenerme, y ella no demostraba lo contrario. Nos detuvimos cuando necesitamos aire y ella me abrazó. La envolví. Bella parecía una niña entre mis brazos. Era tan frágil, que a veces me parecía que podía romperla. 

-Falta poco para tu cumpleaños, Bella 

-Si-dijo con la mirada baja

-No te gustan los cumpleaños, ya lo sé. Pero verás que te lo pasarás genial

-No quiero una fiesta Jacob

-¿Quién dijo fiesta? Seremos sólo tú y yo

Sonrió 

-Eso sería genial

-Espera. Déjame pedir el día libre-le guiñé un ojo-Oye Sam-le grité cuando estaba en la punta del acantilado

Volteó rabioso y me reí entre dientes

-¿Qué?

-El 13 de septiembre es mi día libre

-No hay días libres en este oficio Jacob

-¿Ah, no? ¿ Y cómo llamas a un día como hoy?

-Lo llamo…

-Día libre, ya lo sabía. Sé que podrán hacer las cosas por sí solos, no siempre me tendrán-dije en el tono de burla que sabía que Sam odiaba

-Jacob 

-Gracias  Sam, eres el mejor de los alfas-miré a Bella y me volví a reír entre dientes 

Sam saltó a las aguas. Leah volteó hacia donde estábamos Bella y yo

-Qué tonto eres Jacob-y saltó 

-¿Cuál es su problema?

-nada… Ella cree que yo sería un mejor alfa

-Pero, no le corresponde a Sam?

-No. Me corresponde a  mí

-Y por qué Sam se cree el jefe?

-No es que se crea Bell, él lo es. Yo no quise tomar el puesto.

-¿Por qué no? Tú serías mejor, Leah tiene razón. 

-No me gustan las responsabilidades Bella. Al menos no ahora. Ser el alfa implica serlo veinticuatro horas al día, yo no puedo hacer eso, porque yo necesito mi tiempo de descanso para ir a verte,  y ya ves lo mucho que me cuesta. Para Sam es más fácil porque Emily vive aquí en La Push, y ella ya está acostumbrada a todo lo que implica que tu novio sea un licántropo. Y no digo que tú te tengas que acostumbrar, porque la verdad no quiero. No quiero que me veas como un lobo, quiero ser un hombre para ti, eso, sólo eso. 

Su mirada era hermosa de contemplar en aquel momento, parecía entender lo que yo le quería decir. Y parecía estar convencida de que ella tampoco quería que yo fuera un alfa. 

-Jake, tú no puedes ser sólo un hombre para mí, porque eres mucho más que eso. No puedo convencerme a mí misma de que eres como Mike o algún otro tonto de la escuela, porque no lo eres. Eres mucho más y es sólo una de las cosas que amo de ti. Si tú quieres ser un alfa, no te detengas por mí. Pero si no quieres serlo, tampoco creo que debas

-No me detengo por ti Bella. Pero tú eres lo más importante para mí, y nada puede cambiar eso.  No sólo te protegeré por siempre y para siempre, Bella, yo te amaré Por siempre y para siempre

-Yo también te amaré por siempre Jake.

-Y para siempre-dije acariciando su cabello con mi aliento. 






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Robin Wolfe