29 jun. 2009

Solsticio, Capítulo 2

Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Pero la historia me pertenece a mí (Robin Cullen/Black).

Summary: Luego de la transformación de Jacob, su relación con Bella tomará otro rumbo, pero ¿puede una relación con un lobo ser segura? ¿Qué opinaran los Cullen al respecto? BxJ 
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Capítulo 2. Amaneció de noche
Alice  POV

Desde ayer Carlisle se encontraba en su oficina haciendo yo-no-sé-qué, había llegado temprano del hospital y se había encerrado; no habíamos sabido nada de él en horas, vaya suerte que no come, porque si no hubiese muerto del hambre. 
Esme, Emmet, Rose y Jasper se habían ido a Alaska, las hermanas Denalí nos habían invitado a todos, pero Carlisle se debía quedar por el hospital y Edward y yo habíamos preferido quedarnos. A Edward nunca le había gustado demasiado pasar mucho tiempo con las Denalí, supongo que para él era incómodo escuchar los pensamientos de Tanya acerca de ellos dos juntos. 
Volteé nuevamente a ver a Edward, él estaba concentrado espiando en los pensamientos de Carlisle. 
-Nada, sigue cantando Imagine 
-¡Vaya qué bien!, ¿Luego con qué nos sorprenderá, con Yesterday? –jamás había sabido del gusto de Carlisle por los Beatles, sólo estaba cubriendo sus pensamientos. Ahora sí que estábamos bien, yo ciega y Edward sordo… 
No dije palabra alguna, silenciosamente fui hacia las escaleras con la intención de sorprender a Carlisle en su oficina… No llegué al primer escalón, cuando Edward me estaba sujetando por el brazo, no me dejó avanzar. Esto no hubiese pasado si hubiese estado con Rosalie, Emmet o Esme. Porque por más que hubiese estado en silencio, para Edward yo no estaba callada. 
Te odio 
Él se sonrió. Claro, él sabía que eso era mentira. 
-Necesito saber qué pasa
-Alice debes calmarte,  si algo grave pasara ya lo sabríamos-dijo con voz calmada- es una lástima que Jasper se haya ido, ya te tendría calmada…
Jasper, Jasper, es quien menos quiero aquí, quiero sentir esta rabia, esta ansiedad, necesito saber qué pasa. A quien engañaba, ya no aguantaba, deseaba poder dormir para no notar el paso del tiempo, pero era imposible. Pensé en ir en una expedición de caza de emergencia, pero vi en el espejo mis ojos teñidos de un dorado intenso, mi sed era nula. 
-Ahí viene –anunció Edward
Me relajé casi inmediatamente, esperé justo bajo las escaleras.
-“Ahí viene”-citó Carlisle-¿qué ocultan que yo no puedo ver?
-Tú eres el que oculta algo- le refuté 
-Ah, vaya…Hemos hecho cambio de roles-con su calmada sonrisa de un padre amoroso
-Carlisle… ¿Podrías por favor decirnos qué pasa?
-O al menos pensarlo-añadió Edward
-Ya veo, ¿no te gustan los Beatles, hijo?
Ambos lo fulminamos con la mirada
-Quisiera hablar con todos juntos, Rose ha dicho que vienen en camino
-Me parece genial, Rosalie ha podido hablar contigo, mientras los separa Canadá y no has hablado con nosotros que te separa un piso…
-Alice, cálmate-me pidió, como podía decirle que no me calmaría….
Me quedé mirando fijamente, como si tuviera una visión y aventuré algo
-No llegarán hasta la noche Carlisle y aún no es mediodía. 
-Ah, en ese caso, tienen derecho a saberlo ahora
Sonreí, satisfecha de mi mentira
-Ya les había dicho alguna vez que en Forks antiguamente había una manada de lobos
-Sí y es por eso que no podemos cazar en toda el área-completó Edward
-Bien, pues estos lobos habían estado en reposo, no había habido más brotes… Pero ayer vi uno, y por eso he venido a casa tan temprano 
-¿Y cómo son?- yo no sabía nada de licántropos
-Lo vi en su forma humana, aquel chico era bastante grande, robusto y alto
-Has descrito a Emmet-dijo Edward entre risas
Carlisle se aclaró la garganta y prosiguió-tenía piel cobriza y ojos oscuros, su piel es muy caliente, aquel debía rozar los 50° de temperatura
-Ah, entonces no era Emmet-corrigió Edward
-¿Algo más?
-Sí, su olor es… repugnante 
-¿Qué tanto?
-Arde
-Bien, nada de andar con gente que apeste 
-Es un poco más complejo Alice, estos licántropos son jóvenes
-O sea peligrosos-Edward sabía más que yo, pero era lógico, todo neófito es peligroso…
-¿Y qué hacemos?-yo seguía sin tener idea de estos hombres lobo
-Bueno, yo diría que son más peligrosos que nosotros, ellos no se controlan bien, pueden cambiar de forma en cualquier momento, una simple rabia los puede hacer transformarse. Aquel chico iba acompañado de una humana, dudo que ella supiera el peligro que corría. Tenía la muñeca dislocada, y aseguraría que ha sido él. 
-¿Entonces cuidamos a la chica?-preguntó Edward 
-Tal vez. Dime Alice, ¿qué ves en La Push?
-Nada
-Ah, bien, si te digo como es la chica te ayuda
-No
-Alice, ¿te encuentras bien?
-No, yo…-tartamudeé-no veo nada
-Pero me dijiste que no llegarían hasta la noche. 
-Mentí-hice un puchero-no aguantaba más, lo siento. La puerta se abrió y entró el resto de la familia, confirmando mi mentira
Corrí hacia Jasper, me oculté detrás de él y le dije: -Contrólalo, me va a matar
Jasper me miró confundido, él sabía que Carlisle jamás haría algo así
-Debería Alice, no me gustan las mentiras
-Lo sé, lo siento… 
Aproveché mi posición para abrazar a Jasper, lo había extrañado mucho… Carlisle contó la historia al resto de la familia, todos estábamos en absoluta intriga. 
-¿Por qué no puedo ver nada Carlisle?
Pero en ese momento, una visión llego a mí, como para seguirme llamando mentirosa, me centré en ella, estaba muy oscura, era difícil distinguir algo. Me concentré durante largo rato, durante el cual no tuve idea de qué pasaba a mi alrededor. 
-Las de Denalí nos volverán a invitar, pero esta vez quieren que Edward… digo todos, vayamos –anuncié 
Edward me fulminó con la mirada
-Bueno he recuperado la vista, ¿ahora qué?
-¿Podrías ver La Push?
-Carlisle nunca he estado ahí, no sé, no puedo
-Bien, ¿qué hay de la chica?, no es muy alta, cabello castaño y ojos color chocolate. Olía a fresas, claro sumado al olor del lobo.
-Ah, fresas…-el olor vino a mi mente, como si lo tuviera frente a mis narices- ¿sabes su nombre? podría ser Isabella Swan
-Bella, me pareció que me dijo Bella, pero sí que era Swan, la hija del jefe de la policía
-Vaya, pobre chica
-Entonces la conoces
-Va a la escuela con nosotros-dijo Edward
-¿El lobo va a la escuela también?
-No… sé… no creo, dijiste que estaba con ella
-Sí
-Entonces no, ella siempre se sienta sola o con otros humanos normales y corrientes
-Bien, entonces, ¿ves algo sobre ella?
La busqué detenidamente, encontré algo, pero la mitad del cuadro en que ella estaba, lo veía totalmente negro, como cuando alguien toma una foto y coloca el dedo. Era frustrante
-Parece que no puedo ver a los lobos, y la mitad de su futuro tiene un licántropo implicado.
-Sí, me parece que hay un fuerte lazo entre ellos
-¿Y es que ella no nota que apesta?
-Él también cree que nosotros apestamos
-¿Y qué debemos hacer Carlisle-intervino Esme 
-Bueno, en realidad nada, se supone que no debemos andar cerca de ellos y su lado del territorio, pero me preocupa la chica; Alice por favor mantente vigilante, debemos saber que Bella está bien.
-De acuerdo, buscaré la forma de verla mejor 
Todos nos retiramos, como familia humana, como si todos nos fuéramos a dormir. 
Jasper y yo nos quedamos en nuestra habitación. Él me contó un poco sobre la visita a Alaska. Pero yo estaba muy fuera de mí, no me hallaba, estar ciega me producía jaqueca, migraña, no estoy segura. Sólo sé que no veía, y que lo poco que veía me costaba. ¿Es que estos licántropos no tenían otro lugar donde estar?
Me revolví un poco el cabello y besé a Jasper como si no lo fuera a ver en un mes, aunque estaba en mis planes regresar ese mismo día. No me despedí del resto de la familia.  Fui a la cochera y estuve al menos diez minutos pensando qué auto llevar, no quería llamar demasiado la atención, pero creo que era claro que lo haría en cualquiera de ellos. Me decidí por el Volvo de Edward, al menos todos en Forks conocían ése, así que no sería demasiado. 
Conduje casi perdida, no estaba segura a dónde iba. Recorrí casi todas las casas del pueblo. Pero encontré la que buscaba, vi la patrulla de policía estacionada frente a una casa y supe que aquel era el hogar de los Swan, bajé del auto y me quedé de pie, había un olor repugnante en aquella casa, licántropo,  entonces subí nuevamente al auto y aceleré tanto como pude, el olor me había llegado al cerebro. 

1 comentario:

  1. Creo que todas se pasan de malas
    el capi me encanto
    y te aseguro que probablemente te escrache todos lo que me faltan

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Robin Wolfe